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Te has decidido a presentarte a un concurso público, ¡bien por ti! Pero ahora te asaltan todas las dudas, justo cuando te estás enfrentando al pliego de condiciones que parece estar redactado en un idioma foráneo que te resulta la mar de árido. Tranquilo, las primeras veces te resultarán más complicadas pero según vayas adquiriendo experiencia te resultará más fácil.

En todo caso, acudimos en tu ayuda y te contamos en qué debes fijarte sí o sí en las primeras licitaciones.

Uno de los primeros problemas que nos encontramos cuando licitamos es que vamos pillados de tiempo porque solemos dejarlo todo para el último minuto, que es algo muy español: la compra del regalo de cumpleaños, las de Navidades y sentarte a leer el pliego en los últimos días que tienes para hacerlo… ¿todo igual, verdad?

Pues no: nuestro primer consejo es que en cuanto te enteres de un concurso público que te interesa, leas detenidamente el pliego de condiciones, con margen para pedir la documentación necesaria y presentar todo sin prisas.

¿En qué debes fijarte en ese pliego? Coge papel y boli y anota los datos fundamentales que son los siguientes. Merece la pena, aunque no te lo creas, perder un par de horas en esta labor porque te servirá de brújula para que luego todo el proceso resulte más fácil.

  1. Objeto o nombre de la licitación. Comprueba si los servicios o productos que se solicitan se corresponden con lo que tu dispones.
  2. Lugar de ejecución.
  3. Días que faltan para presentarse. Valora si dispones de tiempo para preparar la oferta y reunir la documentación exigida.
  4. Presupuesto base de licitación (siempre sin Iva).
  5. Garantía provisional (SI/NO).
  6. Lotes e importes.
  7.  Inscripción Rolece (Registro Oficial de Licitadores y Empresas Clasificadas del Estado) (si/no).
  8. Solvencia técnica.
  9. Solvencia económica.
  10. Puntuación técnica/económica.
  11. Plazo ejecución (sin prórroga, solo el principal, suelen ser meses o años, rara vez son días, excepto en suministros).
  12. Presentación (electrónica/manual).
  13. Organismo adjudicador.
  14. CPV (es un número). La nomenclatura CPV, Common Procurement Vocabulary, Vocabulario Común de Contratación Pública, es un sistema de identificación y categorización de las actividades económicas susceptibles de ser contratadas mediante licitación.
  15. Clasificación (número más letra). Solo aparecerá en concursos de obras.

En definitiva, estas son las partes fundamentales del contrato que tendrás con la Administración si consigues finalmente la licitación (y esta es una de las grandes ventajas de conseguir clientes en el sector público, porque tienes el contrato ya antes de empezar a trabajar, algo que no sucede con clientes privados).

“Hay solo 15 días de media para presentar la oferta. Si tardas una semana en enterarte ya vas tarde, tu oferta no tendrá cuerpo, se hará con prisa, no tendrá estrategia porque no te queda tiempo para pensar, preguntar, documentarte”, explica Gádor Espinosa, CEO de iTenderspro, agregador de licitaciones.

Es decir, a diferencia de como sucede con los regalos de Navidad, en el tema de las licitaciones, si quieres llegar a buen puerto, mejor no lo dejes para el último minuto…