Calle Preciados, una de las avenidas más comerciales de Madrid / Gtres

Calle Preciados, una de las avenidas más comerciales de Madrid / Gtres

En plena negociación entre el Gobierno y los agentes sociales sobre la prorrogación de los ERTE más allá del 30 de septiembre aparece este dato: uno de cada tres empleados del sector del comercio está inmerso en un ERTE. La Confederación Española del Comercio (CEC) alerta de esta cifra ante la posibilidad de que su sector quede fuera de la ampliación de esta ayuda del Estado, según informa Voz Pópuli.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha afirmado este martes que se encuentra “muy esperanzada y optimista” con respecto a las negociaciones de la prorrogación de los ERTE. En este sentido, Díaz ha explicado que las conversaciones se retomaran este miércoles y aunque no ha aclarado hasta cuando se alargarán, sí ha confirmado que afectará a todas las actividades que tengan “dependencias de facturación”.

Esta afirmación abre la posibilidad a que más sectores – además del turístico- se acojan a estas ayudas, aunque hasta que no esté firmado la incertidumbre planea sobre todas las compañías que no sean hoteleras, aerolíneas y empresas de cruceros.

Si la ministra de Trabajo no cumple con lo afirmado tras el Consejo de Ministros habrá sectores que se verán muy afectados. En este complicado escenario aparece el comercio que en estos momentos cuenta con casi un tercio de sus empleados en ERTE. En este sentido, Pedro Campo, presidente de la CEC asevera que la situación podría empeorar si su sector queda fuera de la prorrogación de las ayudas.

«Todas esas personas que están en un ERTE van a acabar en el paro y vamos a tener que cerrar empresas.  La mitad del comercio podríamos desaparecer si se pone en marcha la propuesta de dejarnos fuera. Y hay un responsable muy claro: el Gobierno«, explica el presidente de la Patronal en unas declaraciones a Voz Pópuli. Cabe destacar que la CEC ya estimaba que el 30% de las empresas del sector podría desaparecer incluso con las ayudas del Gobierno.

El discurso de Campo también lo comparten los sindicatos. De hecho, los representantes de los trabajadores rechazan cualquier extensión de los ERTE que no sea transversal y para todos los sectores, como ocurre en países como Alemania.