El estudio Kozo Arquitectura, liderado por Nuria Domingo, construye una casa pasiva en el valle de Benasque con la madera cerámica y los baños de Porcelanosa.

Desde sus grandes ventanales se aprecia la magnitud de cimas, lagos y bosques del valle de Benasque y su interiorismo se fusiona con la naturaleza a través de maderas nobles, textiles cálidos, “piedras del país” y la cerámica de Porcelanosa.

Un refugio que se mimetiza con el valle de Benasque

Construida por el estudio Kozo ArquitecturaCasa Monago ha seguido los principios de las viviendas pasivas a través de cuatro ejes: Diseño bioclimático, ventilación mecánica, utilización de materiales ecoeficientes y aislamiento térmico, lo que permite tener un consumo energético cero durante todo el año. “La idea del proyecto nace de la borda, una construcción característica de la zona. Con una geometría rectangular muy clara, una cubierta a dos aguas y un uso de los materiales exteriores acordes a la estética de las construcciones existentes, esta vivienda se mimetiza con el entorno”, señala Nuria Domingo, CEO de Kozo Arquitectura.

Diseñada como una vivienda abierta que aprovecha la luz natural del exterior en sus dos alturas, en su parte central destaca su amplio salón-cocina y su techo alto de madera. Ambas estancias están unidas por la madera cerámica Delaware Nogal de PORCELANOSA (pavimento general de la casa) y separadas por una chimenea vertical de estilo industrial que se sitúa en el centro de la planta baja.

La decoración neo-rural de esta zona combina los baúles de madera con mesas de vidrio, cuadros abstractos, sofás de tela morada y luces cálidas. Una línea distinta a la que presenta la minimalista cocina, donde el modelo en isla Emotions Sugi Black de Gamadecor y la grifería Cromo de Noken potencian la luminosidad de la estancia gracias a su neutralidad cromática y a sus líneas definidas. Los muebles adosados en la pared y los electrodomésticos integrados refuerzan ese diseño diáfano que predomina en la vivienda. “Prácticamente no existen divisiones interiores porque los espacios se articulan por un núcleo central que organiza las estancias. Destaca la doble altura del salón situado en planta baja, desde el cual se contempla el maravilloso tejado de madera que corona la vivienda”, remarca Nuria Domingo.

Habitaciones con baños integrados

Integrados en las habitaciones, los baños combinan las texturas naturales con aquellas más depuradas. Así, la bañera ovalada de Noken o el mueble de baño suspendido Icon Roble Carbón de Gamadecor se conciben como una continuación de la suite principal. El mueble aparece enmarcado por la grifería NK Concept de Noken y refuerza la arquitectura sostenible de la casa debido a su mecanismo eco (Waterforest), lo que permite ahorrar hasta un 89% de agua por uso. “Gracias a la combinación de inteligencias, las tradicionales del medio rural y las nuevas técnicas y experiencias, se consigue la voluntad del proyecto: generar un nuevo espacio de vida, sostenible, integrado en el medio rural y con un impacto positivo en el entorno”, explica la arquitecta.