Fuente: Pixabay

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Cuando la impresora deja de funcionar y no somos capaces de revivirla, ni siquiera nos planteamos arreglarla. En la mayoría de los casos, costaría más la reparación que comprar una nueva. En estas situaciones, no deshacerte de tu vieja impresora y darle una segunda vida puede ser una excelente idea con la que además minimizarás el impacto medioambiental de estos aparatos electrónicos.

1. Una lámpara con cartuchos de tinta

Los cartuchos de tinta de tu impresora pueden servir para crear una original lámpara. Para su diseño, deberás contar con la parte eléctrica de una lámpara vieja y formar una estructura con los cartuchos a su alrededor. Para darle una mayor originalidad, utiliza cartuchos de diferentes colores.

Fuente: Inhabitat

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2. Un xilófono automático

Todas las impresoras cuentan con motores que permiten el avance y retroceso del papel y son útiles para otros aparatos con movimientos sincronizados. Por ejemplo, puedes extraer el motor de tu vieja impresora para iniciar tus propios proyectos robóticos. También podrás diseñar tu propio xilófono automático como ha hecho este usuario de Instructables, una famosa web por sus proyectos DIY.

3. Tu propio plóter

Otra opción si cuentas con piezas de viejas impresoras que todavía funcionan es construir tu propio plóter. Útil para trabajos de diseño gráfico y arquitectura, deberás contar con dos motores de impresoras y una placa Arduino para construirlo. Si tienes maña y conocimientos de programación, conseguirás un plóter casero para crear imágenes.

 4. Una impresora 3D

Con las piezas de tu antigua impresora y otros componentes viejos de ordenador también podrás montar una impresora 3D. Así lo ha hecho otro usuario de Instructables con dos unidades lectoras de CD o DVD de un ordenador antiguo, un disco duro y la carcasa de una impresora tradicional.

5. Cables con una segunda vida

Otra alternativa es reutilizar los cables de nuestro viejo aparato. Las nuevas impresoras ya cuentan con cables USB que nos pueden venir muy bien para cargar el móvil o conectar cualquier dispositivo al ordenador. Incluso si están desgastados o rotos también pueden ser reutilizados: un truco para renovarlos es utilizar un muelle de un bolígrafo viejo para ponerlo alrededor de la parte estropeada y que quede ajustada. Si tu impresora es antigua y los cables de alimentación ya no conectan con ningún aparato, puedes darles una segunda vida usándolos como cuerda para asegurar los cierres de las maletas o cualquier otro objeto.

Wikimedia commons

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6. Un mueble más para tu cocina

Su forma rectangular con una tapa incluida hace que una impresora rota pueda servir para guardar el pan en nuestro día a día cubriéndolo con papel de aluminio para mantenerlo caliente por más tiempo. Ahora bien, es importante que la limpies muy bien para que no quede ningún resto que pudiera ser nocivo para la salud.

Fuente: Pinterest

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7. Una caja fuerte donde nadie buscará

También puedes utilizar tu impresora para guardar objetos de valor. Para ello, deberemos deshacernos de algunos componentes internos con el fin de que haya suficiente espacio para ocultar una pequeña caja de seguridad. Los curiosos o ladrones podrán buscar horas y horas, pero seguro que no se les ocurrirá mirar en ese viejo trasto que tienes sobre el escritorio. Incluso se pueden mantener papeles viejos en su parte superior para que parezca que está en uso.

Fuente: Pixabay

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8. Piezas para tu nueva impresora

Destripar tu antigua impresora te servirá para darte cuenta de la cantidad de piezas pequeñas con las que cuenta y que puedes usar si se estropean las de la nueva. En algunos casos, hará falta que sean modelos compatibles, mientras que en otros muchos tan solo será necesario que tengan el tamaño adecuado. Así, tendrás tu propio taller de repuestos en casa.

Wikimedia commons

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9. Unas joyas de lo más ‘tech’

Si prefieres darle un uso más original a esas pequeñas piezas, puedes crear joyas ‘tech’,  desde pulseras con los botones, colgantes con los cabezales o anillos con partes de la correa de regulación. Para ello, solo necesitarás un poco de imaginación y hacerte con los enganches, aros y tuercas necesarias según el adorno que quieras crear con tus propias manos. No cabe duda que el ingenio será tu mejor aliado para darle una segunda a tu vieja impresora.

Creative Tools / Flickr

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10. Algo de dinero por tus cartuchos

Los cartuchos de tinta, además de ser altamente contaminantes, suelen ser también bastante caros. Con el objetivo de que recuperes parte de la inversión y contribuyas a su reciclaje, algunas compañías ofrecen dinero a cambio de estos componentes. Es el caso de Recológico, que por cada cartucho usado paga hasta 5 euros. También la mayoría de fabricantes de impresoras, como HP y Canon, ofrecen programas de reciclaje de cartuchos: los recogen de manera totalmente gratuita y, en ocasiones, ofrecen al cliente descuentos para próximas compras. 

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