El centro de la ciudad andaluza vive una oleada de robos y okupación, según informa ABC. La zona más afectada por la ocupación ilegal es el barrio de la Merced, donde un grupo de okupas ha expulsado a varias familias de diez viviendas. “Se nos van los buenos y se deja entrar a los malos”, lamenta en unas declaraciones al diario la presidenta de la asociación de vecinos, Guadalupe Espinosa.

La propia Espinosa explica que el aumento de los robos en el barrio es sólo una consecuencia del auge del movimiento okupa en la zona. Una de las razones que explican el incremento de esta actividad ilegal es las propias características de las casas del barrio: antiguas y con balcones bajos que facilitan la entrada de personas ajenas a la vivienda.

Esta circunstancia también ha hecho que se produzcan peleas entre los propios okupas que se dividen en hasta tres grupos, según informa ABC. La situación en La Merced comienza a ser insostenible por los problemas de convivencia generados entre los okupas y los vecinos.

De hecho, este movimiento okupa ha acelerado la despoblación de un barrio situado muy cerca de la Catedral y del Ayuntamiento de Jaén. En este contexto, la lacra de la ocupación, instigada por mafias, según Guadalupe Espinosa, empuja a quienes tienen la posibilidad de optar para afincarse por lugares menos conflictivos de Jaén.

En este sentido, cabe destacar que la asociación cuenta con el apoyo de algunos partidos municipales como el del Partido Popular. De hecho, Manuel Bonilla, su portavoz en el Ayuntamiento, presentará una moción para que el resto de grupos apoyen la expulsión de las personas que ocupen ilegalmente una casa en un plazo máximo de 24 horas y no permita su empadronamiento en un domicilio que ni es de su propiedad ni lo tienen arrendado.