Como un ave fénix que resurge de sus cenizas, Turquía y Egipto han vuelto a colocarse en el punto de mira de los turistas para las vacaciones de este verano. El pánico causado por los atentados terroristas de hace dos años ya se esfumó. Si a esto le sumas que los precios de los hoteles en España son cada vez más elevados, la balanza se decanta por el lado de los primeros y amenaza con dejar en las sombras al segundo.

El operador turístico Thomas Cook Group Plc dijo recientemente que está teniendo  más demanda en los destinos turísticos de aguas cálidas en el este del Mediterráneo. Mientras tanto en España, la compañía -con sede en Londres- ha comentado que sus márgenes están siendo exprimidos por los precios más altos de los hoteles y la competencia por demasiados asientos de aerolíneas.

España se está volviendo un destino turístico más caro, una vez más, en comparación con la muy buena oferta ofrecida en el este del Mediterráneo, incluyendo Turquía y Egipto”, comentó el presidente ejecutivo Peter Fankhauser en una conferencia para  informar de los resultados del primer trimestre. “Siempre he dicho que Turquía volverá a ofrecer excelentes ofertas y una gran relación calidad-precio, algo que parece estar sucediendo ahora”.

España sigue siendo el mayor mercado de operadores turísticos, pero la proporción de clientes que acuden allí disminuye a medida que otros destinos crecen más rápido.

“Las ventas subieron un 7% en el primer trimestre y la pérdida estacional se redujo”, expone Cook. Por su parte, las reservas para el invierno aumentaron un 8% y se vendió el 80% de la oferta. Mientras que para el verano de 2018, las reservas son “alentadoras”, aproximadamente un tercio de la oferta ya está vendida.