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Tienes un armario mini porque tu casa también lo es. Esta máxima tan habitual se traduce en una clara falta de espacio, pero que no cunda el pánico. Hay varias altrnativas para podrás sacarle el máximo partido.

Y, aunque no te lo creas, podrás meter el doble de ropa que hasta ahora. Y sin necesidad de ser Marie Kondo…. ¿Te parece imposible que en ese mini armario pueda entrar más de lo que ya entra? Echa un vistazo a estos consejos para saber cómo aprovechar hasta el último centímetro del mueble, sobre todo ahora que toca sacar la ropa de invierno.

  • Coloca extraíbles como los que se podrían tener en un gran armario, pero adaptado al tuyo: por ejemplo, hay zapateros para base de armario de solo 43 cm de ancho. Y estantes extraíbles también para superficies con ancho limitado. Es cuestión de buscar soluciones.
  • Imaginemos que tienes muchos vestidos, trajes, pantalones, abrigos…, en definitiva, ropa que colgar. ¿Cómo conseguirlo? Puedes, por ejemplo, eliminar la balda superior de lo que es el maletero, que en ocasiones acaba siendo un cajón de sastre, y poner una barra hidráulica. Y solucionado.
  • Pon baldas de mayor capacidad: si tus baldas, por ejemplo, miden 60 cm. U ocupan la totalidad del ancho del armario, te aconsejamos poner un tablero vertical para separar el espacio y así conseguir un dos por uno. En un mismo espacio, podrás guardar diferentes cosas y sin que aquello sea un tótum revolutum.
  • ¿Dónde poner los zapatos? Si tienes muchos, puedes ponerlos de suelo a techo. Los que más uses deben ir a estantes extraíbles en cajas flexibles.
  • ¿Tu armario tiene poco fondo? Suele pasar en los armarios pequeños que no caben las perchas. Una posible solución es, en lugar de barra, poner colgadores extraíbles. En 40 cm caben hasta seis prendas.
  • Si tu armario tiene puertas abatibles, cuelga organizadores para bolsos y ya verás que te dan la vida. Además no tienen ninguna complicación en su instalación porque se trata de tiras que se fijan sin tornillos y en ellas caben hasta ocho bolsos. Si la puerta es ancha puedes colocar incluso dos.
  • Si, por un casual (y pasa mucho), hay una viga o una bajante dentro del armario, aprovecha ese hueco y pon baldas para los bolsos u otros enseres.
  • En los cajones: para que aquello no sea una Sodoma y Gomorra (hablamos de ropa interior, calcetines o medias, por ejemplo), utiliza organizadores en los cajones que te ayudarán a mantener todo en orden.

Cómo doblar la ropa

Todo lo anterior nos ayuda a exprimir el espacio del armario. Pero de nada sirve tener espacio si a la hora de doblar la ropa, lo haces mal, porque puedes conseguir más espacio doblando adecuadamente las prendas. ¿Cómo? No es difícil.

  • Las camisetas, por ejemplo, las puedes enrollar como si fuesen una base de pizza. Y así colocadas en el cajón, caben muchas más y no se arrugan.
  • Los jerseys, dóblalos por el centro solo una vez, plegando las mangas por detrás, sin cruzarlas.
  • Los vestidos y faldas, dóblalos por la mitad, de arriba abajo. Pliega bordes y mangas para hacer un rectángulo y dóblalo a su vez por la mitad.
  • Si doblas los pantalones en vertical, conseguirás guardar muchos más. No es complicado: estíralos sobre la mesa y dobla el tiro hacia adentro. Después, pliégalos por la mitad, dejando el borde de las perneras debajo de la cintura. Dobla el pantalón sobre sí mismo, haciendo tres pliegues y guárdalos con la parte redondeada hacia arriba.