Nuevo capítulo, y parece no terminar, de la rehabilitación del histórico Edificio España de Madrid para volver a abrir sus puertas como un hotel de la cadena RIU en 2019. El Grupo Baraka de Trinitario Casanova, antiguo socio de la compañía hostelera, ha solicitado ante los juzgados y al Ayuntamiento de la capital la paralización de las obras por “el inexplicable criterio en la ejecución de las obras que se están llevando a cabo en el citado inmueble”.

El Grupo Baraka y la cadena RIU suman un nuevo conflicto en su extraña relación de socios para el desarrollo del histórico Edifico España. El grupo dirigido por Trinitario Casanova y el gigante hotelero llegaron a un acuerdo para que Baraka explotara los 15.000 m2 correspondientes al área comercial tras intermediar en la compra del histórico rascacielos al Grupo Wanda en junio de 2017 por 265 millones de euros.

El verano pasado, Casanova decidió demandar a RIU por no respetar el acuerdo para la escritura. RIU argumenta que el acuerdo fue un contrato de mandato, por el que tenía preferencia a la hora de buscar inversores para la zona comercial.

Ahora se confirman las palabras del empresario y ha solicitado ante el Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid y ante los Juzgados de Primera Instancia de la capital la paralización de las obras de reforma y rehabilitación del Edifico España por no respetar los criterios para reforzar y consolidar la estructura del edificio que exige la normativa actual.

En un comunicado, el Grupo Baraka afirma el “inexplicable criterio de RIU en la ejecución de las obras que se están llevando a cabo en el citado inmueble. La promotora ha decidido llevar a cabo las obras al margen del informe realizado sobre los condicionantes que la arquitectura y cimentación del edificio imponen a su rehabilitación”, y asegura que actúan para evitar una catástrofe.

Por su parte, la cadena hotelera afirma que los trabajos en el Edificio España se ejecutan con garantías y continúan para poder inaugurar el nuevo hotel en la primavera de 2019. “Cualquier crítica que apunte a lo contrario es una temeridad y una falta de rigor profesional”, concretan a los medios.