El primer ministro de Japón, Shinzo Abe / Gtres

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe / Gtres

El gobierno nipón sigue avanzando para retrasar la edad de jubilación a los 70 años, y la opción de empezar a cobrar la pensión a los 75. El país más envejecido del planeta, por delante de España, ve cómo un tercio del presupuesto estatal se dispara dedicado a las pensiones y la salud de sus mayores.

Japón se plantea que se trabaje más allá de los 70 años ante el incremento del gasto en pensiones. El Gobierno de Shinzo Abe lleva desde finales del año pasado avanzando en medidas para aumentar la edad de jubilación de los 65 a los 70 años. Además, también estudia la posibilidad de permitir que los trabajadores atrasen el pago de sus pensiones a los 75 años.

La legislación actual permite la posibilidad de empezar a cobrar las ayudas públicas a los 70 años, con una revalorización de un 40%. Pero solo el 1% de la población que se jubila, elige esta opción. Y solo un 38% de la población está dispuesta a trabajar más allá de los 65 años. También está la opción de seguir trabajando hasta los 70 y cobrar un porcentaje de la pensión mientras no se ganen más de 3.500 euros/mes, aproximadamente.

Con estos cambios, el Gobierno pretende que los trabajadores alivien las cargas al Estado y sigan trabajando durante algunos años más. Pero esto choca la capacidad de productividad de estas personas en edad avanzada, donde muchos no trabajan más de cuatro horas, mientras que los trabajos más demandados son en la construcción, enfermería y mensajería, lejos del perfil de un trabajador anciano.

El Ejecutivo de Abe advierte que la economía nipona no puede aguantar muchos más años con una población cada vez más envejecida, mientras la natalidad sigue estancada. Según el Banco Mundial, la población de Japón se desplomará un tercio en 2060, mientras la esperanza de vida en Japón alcanzará los 84 años.

El incremento de la población de mayores de 65 años dispara el gasto social en pensiones y en salud. El Gobierno ha afirmado que dedica un tercio de los Presupuestos del Estado a hacerse cargo de las pensiones y la Seguridad Social de los mayores.

“Necesitamos cambiar la actual estructura de sociedad económica para que se ajuste a un modelo en el que se viva hasta los 100 años», según Shinjiro Koizumi, diputado del partido de Abe que encabeza esta reforma. «Si no lo hacemos, no podremos reformar la Seguridad Social para dar esperanza a la próxima generación».