De cero a 20 restaurantes en poco más de un año. La cadena de comida hawaiana Tasty Poke Bar abría su primer local en Madrid en octubre de 2018 y a cierre de 2019 cuenta con una red de 20, entre propios y franquiciados, y una facturación de casi 6 millones de euros. Dos cifras que prevén doblar a lo largo 2020… siempre que las condiciones del mercado inmobiliario lo permitan.

“Pese a que la rapidez con la que crecemos parece indicar lo contrario, no es fácil encontrar un buen local cuando haces un análisis exigente de la ubicación”, afirma Jaime Farto, CEO y fundador de Tasty Poke Bar. La cadena selecciona tiendas de unos 100 metros cuadrados más terraza en “calles con amplia visibilidad o centros comerciales, donde las rentas son por lo general muy elevadas, y eso que nuestro negocio, basado en producto fresco, cuenta con la ventaja de no necesitar salida de humos”.  

En el caso de Madrid centro, Farto no duda en calificar las condiciones de “auténtica locura, si bien por fortuna hay comunidades donde todo es más razonable”. El objetivo de la cadena es no abrir en ningún local cuya renta imponga una tasa de esfuerzo por alquiler superior al 15% de la facturación estimada.

El otro escenario que califican como complicado es el del centro comercial: “Al margen de tener unas rentas más elevadas son muy exigentes con el tema de los avales, lo que ata mucho las manos de los franquiciados”, explica. De los 20 locales con que cuenta la enseña a cierre de año, 17 son franquiciados.

La cadena asegura que son muchos los guiños que reciben desde los gestores de centros comerciales, “pero hay que tener claro que si decides abrir te vas a someter a sus condiciones, no hay otra”. Condiciones además difícilmente negociables en su experiencia, “y eso que no estamos en crisis, pero tampoco en el mejor momento para hacer negocios”, bromea Farto.

Descuentos de hasta el 20% en traspasos

En los locales de calle es en el importe del traspaso donde la compañía encuentra un mayor margen de descuento, que cifra entre el 15% y 20%: “Es verdad que nos facilita el acceso a la licencia de hostelería, pero no encontramos muchas más ventajas. Es lo que pasa con un modelo de negocio como el nuestro, con una decoración y necesidades de maquinaria muy específicas, y un público que no suele coincidir con el del negocio al que sustituimos”.

Con la propiedad el mayor margen de negociación que se alcanza es en el plazo de carencia de renta, donde es habitual los dos meses de demora. Pero pese a las exigencias del mercado inmobiliario, Tasty Poke Bar crece con rapidez en Madrid y otras ciudades como Sevilla, Málaga, A Coruña o San Sebastián, donde ya está presente. Incluso ha cruzado las fronteras con dos establecimientos en Bolonia y Sao Paulo.

Jóvenes, emprendedores sin experiencia

El balance de lo alcanzado hasta el momento cobra más impacto si se añaden dos detalles. Es logro del abogado Jaime Farto, y el odontólogo David Salvador, unos emprendedores sin ningún tipo de experiencia previa en el sector de hostelería, que se pusieron al frente del proyecto con 26 años de edad. Y en segundo lugar la idea surgió casi de casualidad durante un viaje para visitar a Gema, hermana de David y la tercera de los jóvenes socios.

Jaime Farto y David Salvador (de izquierda a derecha)

Jaime Farto y David Salvador (de izquierda a derecha)

“Nos fijamos en que este tipo de comida funcionaba muy bien en Estados Unidos, y como en España no había nada igual y estábamos dando vueltas a montar un negocio, decidimos crear nuestra propia marca de comida poke”, explica Farto: “La idea era posicionarnos con una red de locales en las principales ciudades, siempre acompañados de buenos franquiciados”.

Finalmente en octubre de 2018 abría el primer y  pequeño restaurante en el número 119 de la céntrica calle de San Bernardo en Madrid. Con el apoyo de una acertada campaña en Instagram esta propuesta de comida hawaiana se ha consolidado como la alternativa a la comida rápida más original y sana.

Con un tique medio de 14,50 euros, la operativa es sencilla. El cliente puede llenar su bowl con una base de arroz o quinoa eligiendo luego el pescado (atún, salmón o pez mantequilla), siempre macerado en soja y aceite de sésamo. Finalmente se completa eligiendo entre una gran variedad de ingredientes frescos como verduras y frutas aderezados. Por supuesto, también hay opciones totalmente veganas con tofu: “Es un sector en pleno crecimiento al que prestamos mucha atención”. Lo mismo ocurre con el servicio a domicilio, del que depende el 25% de las ventas de los establecimientos.  

La propuesta se ha consolidado en un plazo récord, y ahora son varias las cadenas que compiten en este nuevo segmento del fast food, razón por la que es importante crecer con rapidez. Tasty Poke Bar lo espera hacer sumando 20 locales en 2020.