Pioner Town, California

Este escenario se usa para grabar películas / Wikipedia

John Wayne y Clint Eastwood se paseaban, cigarro en boca, por sus calles como ‘tipos duros’ ante las desafiantes miradas de los bandidos. Gracias a los westerns -y a Westworld, la serie de HBO– hemos podido hacernos una idea del aspecto que tenían las ciudades del Salvaje Oeste americano, pero de ellas hoy no queda más que polvo, ruinas y estepicursores (las plantas que ruedan en las películas de vaqueros).

El siglo XIX fue testigo del nacimiento de cientos de ciudades basadas en los recursos naturales del oeste. ¿Quién no conoce la denominada ‘fiebre del oro’? Pero al igual que su rápida proliferación, su declive fue igual de apresurado. Cuando los recursos escasearon, no hubo más remedio que abandonar las ciudades.

Ahora, los pueblos del Viejo Oeste que un día dieron cobijo a villanos como Billy el Niño o Jesse James duermen para siempre sumidos en los ecos de antiguos duelos de revólver.

Os presentamos una selección de siete pueblos fantasma del Oeste americano que puedes visitar, si te atreves…

Rhyolite, Nevada

Rhyolite, Nevada

A partir de 1907 se comenzó a abandonar la localidad / Wikimedia Commons

Esta ciudad del Valle de la Muerte recibe su nombre de una roca volcánica local de color rosa, pero fue, como no, el oro el que impulsó su breve crecimiento y posterior derrumbe. Miles de personas se asentaron en Rhyolite después de encontrar yacimientos a principios de 1900.

Pero las minas locales se agotaron rápidamente y después del terremoto de San Francisco de 1906 y el pánico financiero de 1907, la mayoría de los mineros y sus familias decidieron marcharse de la zona.

Bodie, California

Bodie, California

Se fundó en 1859 y fue abandonada en 1940 / Wikimedia Commons

Se fundó en 1859 -cuando se encontraron depósitos de metales preciosos en la cercanías- y hoy es un pueblo fantasma cuya decadencia se preserva con fines turísticos. Aunque actualmente no vive nadie, esta ciudad del Salvaje Oeste llegó a poseer una población de más de 1.000 personas.

A principios del siglo XX los materiales comenzaron a escasear y sus 100 edificios fueron abandonados finalmente en 1940. Si te atreves a visitar este fantasmagórico enclave, podrás observar cómo era la vida del Viejo Oeste, ya que el interior de las viviendas permanece intacto desde que se abandonó.

Dunton Hot Springs, Colorado

Dunton Hot Springs, Colorado

Se pueden alquilar las viviendas para pasar unos días como en el salvaje oeste / Dunton Hot Springs

Dunton Hot Springs fue un antiguo campamento minero que llegó a dar cobijo a cientos de personas en su ‘época dorada’, alrededor de 1905. Poco después, en 1918, las minas se agotaron y la mayoría de sus habitantes abandonaron la ciudad.

En la década de 1990, inversores alemanes compraron el pueblo fantasma y lo reformaron para convertirlo en un reclamo turístico. Los nuevos propietarios lo describen como un “pueblo fantasma perfectamente restaurado donde puedes disfrutar de un ambiente rústico que te acercará a la vida en el Viejo Oeste”. 

St. Elmo, Colorado

St. Elmo, Colorado

Se fundó en 1880 y fue el hogar de casi 2.000 personas que se sintieron atraídas por los yacimientos de oro y plata de la zona / Wikimedia Commons

St. Elmo se fundó en 1880 y fue el hogar de casi 2.000 personas que se sintieron atraídas por los yacimientos de oro y plata de la zona.

Los lugareños cuentan que los residentes salieron en el último tren -alrededor de 1920- fuera de la ciudad y nunca regresaron. El lugar contaba con salones de baile, una escuela, hoteles e incluso una oficina de telégrafos.

Thurmond, Virgina

Thurmond, Virgina

Cuando el uso del carbón disminuyó y el diésel ocupó su lugar, la ciudad cayó en desgracia / Wikimedia Commons

En los días en que Estados Unidos funcionaba con carbón, Thurmond prosperó como un clásico pueblo boreal de los Apalaches.

En su apogeo, durante las primeras décadas del siglo XX, esta ciudad del Oeste contaba con dos hoteles, dos bancos, restaurantes, un cine y muchas tiendas. Pero cuando el uso del carbón disminuyó y el diésel ocupó su lugar, la ciudad cayó en desgracia. El último censo de población que se tiene constancia indica que vivían cinco personas.

Bannack State Park, Montana

Bannack State Park, Montana

La ciudad comenzó a decaer a partir de la década de 1930, cuando empezó a escasear el oro. En 1950 se abandonó por completo / Wikimedia Commons

Bannack fue concebida como la primera Capital Territorial de Montana en 1864, dos años después de que un explorador llamado John White encontrara un yacimiento de oro en los alrededores de la localidad.

La ciudad comenzó a decaer a partir de la década de 1930, cuando empezó a escasear este material precioso, pero no fue hasta 1950 cuando se convirtió en un pueblo fantasma. Ahora es un parque estatal que permite a los aventureros adentrarse entre sus calles.

Calico, California

Calico, Califonia

Fue abandonada en la década de 1890 cuando los yacimientos de minerales se acabaron / Wikimedia Commons

Calico tuvo un breve pero brillante apogeo como una ciudad minera de plata en la década de 1880 y 1890, con más de 500 minas y 20 millones de dólares de mineral de plata producido en 12 años. Pero cuando la plata perdió valor en la década de 1890, Calico perdió a sus residentes.

En la década de 1950 un inversor compró el pueblo fantasma y restauró muchos de los edificios a al estilo de 1880. Ahora es una gran atracción turística. En 2005, el entonces gobernador Arnold Schwarzenegger proclamó que era “el pueblo fantasma de Silver Rush en California”.