Gtres

Gtres

El sector de la construcción ha cerrado un ejercicio difícil por la aparición del coronavirus. Sin embargo, el 2021 se presenta repleto de optimismo por la esperanza de que la inyección de los fondos europeos pueda reactivar la maquinaria del Estado para licitar nuevos proyectos. Una circunstancia necesaria después de que la crisis del covid-19 haya provocado un descenso en el número de las licitaciones nunca visto desde 2011. 

Por este motivo, el presidente de la patronal de las grandes constructoras (Seopan), Julián Núñez, traslada que la gran prioridad del sector para este nuevo año es recuperar los volúmenes de licitación y contratación pública registrados antes del estallido de la pandemia.

La realidad es que la crisis económica provocada por el covid-19 ha ocasionado un hundimiento de hasta el 63% en los volúmenes de contratación de obras públicas licitadas y contratadas, que se refleja en una pérdida de casi 2.500 millones de euros en el caso de las licitaciones y de cerca de 3.000 millones en las contrataciones.

Las estimaciones realizadas por Seopan proyectan una licitación total de 12.568 millones de euros para el conjunto del ejercicio por parte de todas las administraciones públicas, lo que supondría una disminución del 31% y volver a los niveles que se registraban hace nueve años.

Ante esta situación, Núñez cita la necesidad de consolidar, programar y realizar en 2021 todas las inversiones proyectadas y financiadas por los fondos europeos aprobados en el marco del programa ‘Next Generation UE’ como la segunda de las grandes prioridades.

Además, el presidente de la patronal recuerda que los dos principales instrumentos de este programa, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y el llamado ‘React EU’, representan, en total, más de 34.600 millones de euros para este nuevo año.

Como respuesta a la crisis, Seopan, junto con la patronal de las empresas de ingeniería Tecniberia, ya han planteado al Gobierno la ejecución de un plan de inversiones por valor de 100.428 millones de euros para la modernización de las infraestructuras en el país, capaz de crear hasta 1,4 millones de empleos hasta el año 2026.

Se trata de 2.277 actuaciones repartidas en 10 macroproyectos y 32 líneas de inversión, que crearán 30.000 nuevos empleos en el ámbito de la ingeniería y hasta 1,4 millones de puestos de trabajo a tiempo completo en la construcción.