Fuente: Unsplash

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Artículo de opinión escrito por Sonia Bentué Ceresuela, directora comercial de la plataforma de gestión inmobiliaria para promotoras y comercializadoras Unlatch

El sector inmobiliario en nuestro país ha ido evolucionando y adaptándose al mercado y a la llegada de nuevos actores al sector. Tras la todavía reciente crisis, muchas grandes y pequeñas promotoras desaparecieron y las que permanecieron tuvieron que sanear sus activos y reinventarse para hacer frente a un escenario totalmente diferente al actual. Un escenario repleto de activos que convirtieron a los bancos en las grandes promotoras. Por otra parte multitud de fondos internacionales irrumpieron en el sector comprando promotoras o invirtiendo en ellas. Una nueva realidad que requería de una reorganización y profesionalización para controlar todos los activos y manejar herramientas de venta ágiles.

Por último el Covid-19 y los continuos confinamientos aceleraron el proceso de cambio haciendo indispensable la digitalización de los mismos para dar respuesta desde la distancia a las necesidades tanto de la empresa, para seguir activa, como de los clientes para poder atenderles de un modo profesional.

Esta nueva era post-covid produjo a su vez un cambio en nuestra forma de pensar y vivir, poniendo en valor la importancia de la vivienda y de los espacios exteriores, (jardines, terrazas), lo que conlleva al aumento de ventas de viviendas unifamiliares en zonas alejadas del centro de las ciudades y de edificios plurifamiliares con terrazas, zonas verdes, zonas de ocio  y espacios coworking.

Por otra parte, la liquidez del sistema, los tipos de interés, la vuelta de capitales extranjeros y el interés de la vivienda como inversión, han favorecido que el mercado de obra nueva muestre niveles optimistas.

Hay que dar respuesta a un mercado que continúa en auge y que precisa cada vez más, del trabajo en equipo de todos los departamentos que participarán en la comercialización.

Para poder hacer uso de la información entre los diferentes protagonistas, es imprescindible trabajar con aplicaciones desarrolladas a tal fin. Actualmente son muchas las promotoras que operan en diferentes puntos del país o incluso fuera de nuestras fronteras.

Abrimos una época de colaboración, de establecer sinergias dentro del sector y entre sectores, época de constante evolución, nuestro país sigue siendo un destino interesante no sólo de veraneo, sino como lugar de residencia para nuestro vecinos franceses, belgas, ingleses etc, sin olvidar el mercado inversor y este escenario pone fin al mundo de los archivos físicos, al mundo de las carpetas individuales.

La digitalización, permite poder desarrollar nuestras funciones desde cualquier punto, sin necesidad de acudir a una oficina física, podemos firmar documentos con validez legal sin necesidad de imprimir, evitando desplazamientos, abriendo caminos diferentes a la firma tradicional, podemos trabajar todos en red y compartir documentos con la garantía de no traspapelar ni perder información relevante. Podemos vender viviendas estando a miles de kilómetros y que la información que reciban sea de calidad y puedan tomar la decisión de compra sin necesidad de realizar visitas físicas.

Se abre la era de la profesionalización de un sector muchas veces cuestionado, ahora somos más transparentes, ofrecemos una información de calidad, resaltamos la importancia del trabajo en equipo para ser más fuertes y mejores. Evolucionamos hacia la globalización y somos capaces de trabajar en diferentes países.

Esta nueva era ha favorecido la creación de plataformas que responden digitalmente a las necesidades de este nuevo mercado y que apuestan firmemente por la digitalización de todo el proceso de comercialización, favoreciendo la colaboración, entre los diferentes protagonistas que intervienen en las diferentes fases y el cliente final.

Esta digitalización permite a las promotoras trabajar de forma remota, no importa el lugar, y acceder a toda la información que se necesite para desempeñar las funciones propias de su actividad, pero sin despersonalizar, estando muy cerca de los clientes y de los compañeros, a pesar de la distancia, adaptarse a los nuevos tiempos y agilizar los trámites siendo más eficientes.

Evolucionar para seguir creciendo.