Sareb tiene una forma muy peculiar de vigilar sus activos inmobiliarios. Y es que la sociedad que gestiona los activos de los bancos rescatados ha decidido utilizar drones para proteger su cartera. Esta apuesta tecnológica le permite rastrear todo lo que sucede en una propiedad las 24 horas al día… consiguiendo además un ahorro de costes multimillonario.  

Desde el año pasado, la compañía presidida por Jaime Echegoyen utiliza este tipo de aparatos voladores para vigilar ‘Hacienda El Álamo’, un complejo turístico y deportivo ubicado en Murcia. Se trata de un activo con unas dimensiones considerables: un perímetro de unos 15 kilómetros y una parcela de 38.500 m2, cuya seguridad está gestionada por el Grupo Control. 

¿Y por qué se usan drones para ‘cuidar’ esta propiedad? La respuesta es que permiten una vigilancia continua con un coste económico relativamente bajo. En concreto, estos aparatos alcanzan una altura de vuelo de 500 metros y tienen capacidad para funcionar de forma autónoma, aunque también pueden ser pilotados manualmente. 

Los drones trabajan día y noche grabando imágenes del complejo, lo que permite detectar fugas de agua, incendios o presencia de intrusos en tiempo récord, sin olvidar su efecto disuasorio. Además, su uso permite un ahorro de unos 11 millones de euros anuales respecto a un servicio de vigilancia tradicional. Unas cifras que llevan a Sareb a estudiar la posibilidad de aplicar esta solución tecnológica para otros activos de su cartera. 

Un activo prioritario

El complejo empezó a ser gestionado por Sareb en 2013, y desde entonces ha recibido una inversión de 8,6 millones de euros para su puesta a punto. Está previsto que a finales del próximo mes se inaugure un hotel en el complejo (Hacienda del Álamo Golf & Spa Resort), que se unirá a los apartamentos que ya están construidos. La explotación de toda la oferta turística (154 habitaciones y suites y un centenar de alojamientos vacacionales) estará en manos del el Grupo Adh Hoteles, filial del Gripo Avintia.

El complejo incluye una zona de spa, dos piscinas, un gimnasio, pistas de pádel y tenis, campos de fútbol y rugby, una cancha de baloncesto y un gran campo de golf. Diseñado por por Dave Thomas, exjugador del famoso torneo Ryder Cup y prestigioso diseñador de campos de golf, tiene 18 hoyos repartidos entre 92 hectáreas, lleva abierto desde 2004 y tiene capacidad para acoger campeonatos internacionales.

Según explica Sareb, “el centro vacacional, además de impulsar el desarrollo turístico y económico de la región con la creación de 120 empleos directos, contribuye a dinamizar el sector inmobiliario en Murcia, una región en la que Sareb mantiene una cartera de activos significativa, entre inmuebles y garantías de préstamos”.

En concreto, la región supone más del 7% del valor de sus activos inmobiliarios totales y algo más del 5% de la deuda. Solo en los primeros seis meses del año, Sareb vendió en Murcia unos 260 activos, incluyendo viviendas, suelos e inmuebles terciarios; así como otros 180 activos que traspasó a través de los Planes de Dinamización de Ventas (PDV), la fórmula que utiliza para ‘rescatar’ a los pequeños promotores endeudados.

En este contexto, el complejo es un activo prioritario para Sareb y uno de los ejemplos más claros de valor no solo por el activo en sí mismo, sino también porque su renovación se enmarca dentro de un acuerdo de colaboración que la sociedad ha firmado con la comunidad autónoma para colaborar en la reactivación de la economía local.