La vivienda está considerada como uno de los conjuntos de arte bruto contemporáneo más importantes del mundo, según la historiadora norteamericana Jo Farb Herández. La ‘Casa de Dios’ situada en Épila (Zaragoza) y construida por el ya fallecido Julio Basanta sale al mercado por 49.500 euros y se puede encontrar en idealista.

“Se vende Terreno urbanizado compuesto de tres edificaciones independientes, muy singulares, formado por decenas de esculturas policromadas únicas en el mundo y consideradas por los expertos en arte como la manifestación artística de arte bruto contemporáneo más significativa. Terreno cerrado e independiente de 659 m2. En las distintas edificaciones existen ocho estancias, dos cuartos de baño, un salón comedor con chimenea, Jardín y Barbacoa. Dispone de agua corriente potable, suministro eléctrico y telefonía. Situada a dos kilómetros de Epila”, así anuncia la inmobiliaria Gestiones Méndez Núñez este peculiar activo en idealista.

La ‘Casa de Dios’ es considerado para muchos expertos en arte contemporáneo como un conjunto único en el mundo. En este sentido, la historiadora del arte estadounidense Jo Farb Hernández es quien mejor ha estudiado este activo, a la que ha dedicado gran atención en su libro ‘Singular Spaces’, e incluso hace unos meses, tras el fallecimiento en julio de 2018 del propietario de la casa y artífice de las obras, Julio Basanta, creó una página ‘web’ para intentar salvarla, según publica el Heraldo de Aragón. «¡Uno de los mejores entornos artísticos del mundo está en peligro! Salvemos la Casa de Dios !», aseguraba como reclamo para recoger firmas en https://secure.avaaz.org.

«Julio Basanta, quien murió a la edad de 85 años, fue un artista autodidacta que creó uno de los entornos artísticos más importantes del mundo. Sin ningún entrenamiento formal en arte, arquitectura o ingeniería, trabajó durante más de 40 años construyendo docenas de esculturas policromadas para ilustrar su ferviente creencia de su filosofía ‘No matarás’, una misión inspirada en las muertes prematuras de su hermano y su hijo. Aunque el sitio está ubicado en las afueras de un pueblo en el centro de España, miles de visitantes internacionales han realizado el viaje expresamente para ver su trabajo, y ha aparecido en varias revistas internacionales de arte, libros y programas de televisión», asegura Farb Hernández.