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Renta Corporación ha llenado los bolsillos de sus accionistas en los últimos cuatro años con una subida acumulada de más del 300%. Pocas empresas cotizadas pueden presumir de un historial tan impresionante en el último lustro, y son menos aún las que, después de un rally de esta envergadura, cuentan con el apoyo que reciben por parte de la comunidad financiera.

Las tres firmas de análisis que con recomendación de comprar siguen a la compañía catalana, especializada en la compra de inmuebles singulares y su posterior rehabilitación e incluso cambio de uso, creen que la acción aún puede subir un 50% desde las altas cotas alcanzadas en bolsa. El atractivo ha crecido después de una corrección que ha coincidido con el anuncio de la primera emisión de bonos de la historia.

Renta ha emitido bonos senior por un importe nominal de 16,5 millones de euros, con un cupón del 6,25% anual y vencimiento a cinco años. Unas condiciones aplaudidas de forma unánime por el mercado, que considera que tanto el volumen de la operación como el precio son muy atractivos para una compañía de este perfil que hace solo cuatro años superó el concurso de acreedores que solicitó en 2103, en pleno azote de la crisis.

Pero, paradójicamente, el anuncio de la operación se vio empeñado por una caída en bolsa del 15% en tan solo cinco sesiones durante la primera semana de octubre. Un retroceso que los expertos achacan a una nueva fase del movimiento correctivo que sufre la cotización desde el récord del año de junio por encima de los 4,50 euros.

Nada grave ni anómalo para una compañía que desde que terminó 2104 (el año que volvió a cotizar tras la suspensión motivada por la suspension de pagos) ha visto cómo su capitalización bursátil casi se ha multiplicado por tres desde los 38 hasta los 110 millones de euros sin solución de continuidad. En 2018, a pesar del recorte desde máximos, acumula otra ganancia cercana al 20%. Es, de hecho, uno de los valores inmobiliarios favoritos de los fondos que invierten en bolsa. 

Aunque los inversores se han tomado un descanso en Renta Corporación, siguen dando un voto de confianza al ambicioso plan estratégico del grupo, que prevé un beneficio de más de 16 millones de euros este año crecer hasta cerca de 26 millones en 2022. Cifras que en el mejor de los casos seguirían muy por debajo de las que la inmobiliaria lucía antes de la crisis (entonces ganaba entre 30 y 50 millones), pero que reflejan un crecimiento continuo.

Una mejora que también llega de la mano de Vivenio, la socimi que Renta comparte con el fondo de pensiones holandés APG y que prevé invertir hasta 1.500 millones de euros en las grandes capitales de provincia españolas. Con estos avales, sin noticias negativas y el primer espaldarazo de los inversores en bonos, Renta aspira a mantener en el tiempo el largo idilio con la bolsa por el que los analistas siguen apostando muy fuerte.