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Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) aseguran que los contribuyentes tienen margen para ahorrar en la declaración de la renta si saben aprovechar las ventajas fiscales que pone establece el fisco.

De hecho, calculan que es posible reducir la factura fiscal en más de 4.500 euros de media, aunque apunta a que los principales beneficiarios son las rentas altas y los grandes patrimonios, ya que disponen de más ahorro para destinar a mejorar el resultado de su próxima declaración. Para una persona que gane menos de 21.000 euros al año, el ahorro aproximado no llegaría a 1.700 euros. Son unas cantidades nada desdeñables si tenemos en cuenta que estamos en plena crisis económica por la pandemia del covid-19.

Independientemente del nivel de renta, el estudio de Gestha repasa algunas de las bonificaciones fiscales más conocidas, como la deducción por inversión en vivienda para quienes compraron una casa antes de 2013, la de las aportaciones a los planes de pensiones, o las de los donativos a organizaciones sin ánimo de lucro o partidos políticos. Repasamos cada uno de ellos:

1. Exprimir la deducción por inversión en vivienda

Una de las ventajas fiscales que se mantiene para quien compró vivienda antes del 1 de enero de 2013 es poder aplicarse una deducción de hasta el 15% de las cantidades aportadas durante el ejercicio fiscal, con un máximo de 9.040 euros. Esto significa que el contribuyente puede recuperar hasta 1.356 euros por este concepto. Por tanto, el consejo es que, si pagas menos de 9.040 euros al año por el préstamo hipotecario y tienes algo de liquidez, puedes amortizar y lograr que Hacienda te devuelva hasta el 15% de esa aportación extra.

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2. Neutralizar la tributación de las ganancias por vender una vivienda habitual

A efectos de la tributación de las ganancias patrimoniales, Gestha recalca que el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales establece un nuevo tipo para el caso de bases liquidables del ahorro superiores a 200.000 euros y que ascenderá a un 26%.

Para quienes vendieran su casa este año, las ganancias obtenidas tributarán en la próxima declaración de la renta, en función de su cuantía, entre el 19% y el 23%, en las Diputaciones del País Vasco entre el 20% y el 25%, y en Navarra entre el 20% y el 26%. No obstante, si se reinvierte total o parcialmente el importe en otra vivienda de carácter habitual será posible neutralizar este pago.

3. Contratar una renta vitalicia si eres mayor de 65 años y vendes una propiedad

El estudio de los técnicos también insiste en que las ganancias obtenidas por la venta de la vivienda habitual por los contribuyentes mayores de 65 años o por personas dependientes severos o de grandes dependientes están exentas de impuestos, aunque en Navarra se condiciona la exención de la ganancia a que su disposición sirva para asistir las necesidades económicas de la vejez y de la dependencia, y en el País Vasco se limita solo a los mayores de 65 años por los primeros 400.000 euros de ganancia. Y en estos últimos territorios forales para una única trasmisión.

Igualmente, las ganancias obtenidas por los mayores de 65 años por la venta de cualquier bien están exentas de tributación, siempre y cuando el importe total, hasta un límite máximo de 240.000 euros, se destine a constituir una renta vitalicia asegurada en un plazo de seis meses. En Navarra desde 2020 también se aplica, al igual que en Bizkaia y Álava, si bien en Gipuzkoa no existe esta exención.

4. Hacer una aportación extra al plan de pensiones

Gestha recuerda que conviene hacer aportaciones a los planes de pensiones o a los planes de previsión asegurados en la recta final del año. Sin embargo, advierte de que “este año será el último en que se podrá reducir la base imponible del IRPF hasta los 8.000 euros, siempre que estas aportaciones no superen el 30% de los rendimientos del trabajo y actividades económicas, porque el Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2021 prevé reducir este límite a 2.000 euros manteniéndose el límite porcentual del 30%. Por ello, en caso de que se tenga previsto realizar este tipo de aportaciones es preferible no demorarlas a 2021, ya que si se aportan a partir de enero el límite será ya de 2.000 euros.

Asimismo, aclara Gestha, también reducen la base imponible hasta 2.500 euros las aportaciones a planes de pensiones del cónyuge realizadas por el contribuyente cuando aquél perciba rendimientos del trabajo o actividades económicas inferiores a 8.000 euros. Como en 2021, el límite de la aportación se reducirá a 1.000 euros, también puede ser conveniente adelantar estas aportaciones antes de que finalice el año.

En líneas generales, los Técnicos de Hacienda calculan que invertir en este mes otros 6.233 euros de media para alcanzar el límite de estas aportaciones garantiza un ahorro fiscal medio de unos 1.870 euros adicionales, variando este ahorro adicional según la cuantía de los ingresos y la comunidad autónoma de residencia.

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5. Las pérdidas se compensan con las ganancias en las inversiones

Ser inversor en bolsa no sólo puede traer ganancias, sino también minusvalías. Por eso, el estudio recuerda que el final de año es un buen momento para hacer cuentas y compensar las pérdidas generadas por un fondo de inversión, acciones o derivados financieros con las ganancias patrimoniales obtenidas. “Aquí es importante recordar que no se podrán adquirir esos mismos valores o similares en los dos meses posteriores a la venta”, señala Gestha.

Por otro lado, la reforma fiscal eliminó los compartimentos estancos para compensar rendimientos de capital mobiliario con ganancias y pérdidas patrimoniales, es decir, a partir de 2015 se permite que las pérdidas patrimoniales se compensen, en caso de no concurrir ganancias, con los rendimientos positivos del capital mobiliario y viceversa. El porcentaje de compensación estatal y en Navarra será de un 25%. En el País Vasco se mantiene estanca la compensación de rentas de capital mobiliario y las ganancias y pérdidas patrimoniales, si bien los saldos positivos y negativos del capital mobiliario y del capital procedente de viviendas pueden ser compensados entre sí.

Paralelamente, existe un régimen opcional entre el cálculo de la ganancia patrimonial o entre un gravamen especial del 3% del valor de transmisión de valores hasta 10.000 euros en cada ejercicio para el conjunto de valores transmitidos.

“Por tanto, si hubiese un rendimiento de capital mobiliario positivo sería recomendable estudiar la materialización de las pérdidas en venta de acciones y otros productos patrimoniales. Y si hubiera ganancias patrimoniales convendría compensarlas con rendimientos negativos de capital mobiliario”, insisten los Técnicos de Hacienda.

6. Planificar con antelación la venta de acciones

Los contribuyentes que prevean que sus rendimientos netos del trabajo serán inferiores a 16.825 euros deben vigilar, en la medida de lo posible, que no haya rentas de otro tipo, como por ejemplo ganancias patrimoniales por venta de acciones o rentas por alquileres de inmuebles, superiores a 6.500 euros, ya que en dicho caso perderían una reducción de rendimientos del trabajo que puede llegar hasta los 5.565 euros.

También las ventas de acciones pueden obligar a declarar a muchos contribuyentes que no tendrían obligación de declarar con rendimientos de trabajo inferiores a 14.000 euros con más de un pagador (en Navarra 12.600 euros y en el País Vasco, 12.000 euros), o si sólo existe un pagador hasta 22.000 euros a trabajadores que residen en las CCAA de régimen común (o más pagadores por menos de 1.500 euros en total). En el País Vasco el límite es de 20.000 euros.

7. Más deducciones por los donativos

El estudio recuerda que el Gobierno aprobó en mayo un aumento de la desgravación de los donativos con efectos de 1 de enero de 2020, hasta el 80% de los primeros 150 euros donados y un 35% del resto de sus aportaciones, que aumenta al 40% si la cantidad donada a una misma ONG no ha disminuido encada uno de los tres últimos años.

Las donaciones al Tesoro Público realizadas para la financiación exclusiva de los gastos derivados de la crisis sanitaria provocada por el covid-19 gozarán de este régimen de tipos incrementados, lo que supondrá un 80% para los primeros 150 euros y un 35% para el resto.

Además, siguen exentas las ganancias patrimoniales generadas si se donan bienes. En el caso de que las donaciones se destinen a la realización y desarrollo de actividades y programas prioritarios de mecenazgo, los porcentajes anteriores se elevan en cinco puntos porcentuales. De ahí que, en esta recta final del año, es recomendable que los contribuyentes soliciten el certificado con sus datos identificativos, fecha e importe donado a entidades solidarias.

También es posible deducir un 10% por donativos a otras fundaciones y asociaciones declaradas de utilidad pública no acogidas a la Ley 49/2002. En el País Vasco, la deducción es del 30% a las fundaciones o entidades acogidas a las Normas Forales reguladoras del régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo. En Navarra, en cambio, la deducción es del 25% a las entidades acogidas a la Ley Foral que regula el régimen tributario de las fundaciones y de las actividades de patrocinio, donde se admiten las donaciones que los padres realicen a las “cooperativas de enseñanza de los centros concertados” en las que estudien sus hijos.

8. Deducciones por aportaciones a partidos políticos y colegios profesionales

Las cuotas de afiliación y aportaciones a partidos políticos pueden reportar al contribuyente algún beneficio adicional, ya que suponen una deducción del 20% (en Navarra es del 15%), limitada a una base máxima de 600 euros.

En el País Vasco existe una deducción sin límite del 20% de las cuotas de afiliación y aportaciones a partidos políticos, salvo las cantidades aportadas obligatoriamente a su organización política por los cargos políticos de elección popular o de libre designación que hayan deducido el 25% de los rendimientos íntegros del citado puesto de trabajo si éstos representen la principal fuente de renta del contribuyente. También en el País Vasco deducen el 20% las cuotas satisfechas a sindicatos de trabajadores, y en Navarra el 15% con un límite máximo de 600 euros anual.

En el resto del país, las cuotas sindicales y de colegios profesionales obligatorios deducen de los rendimientos del trabajo hasta 500 euros, y los gastos de defensa jurídica de litigios en la relación laboral con el límite de 300 euros anuales.

9. Incentivos por ayudar a emprendedores cercanos

Un año más, los amigos y familiares de tercer grado del emprendedor que quiera constituir su propia empresa tienen una recompensa fiscal. La ley del IRPF estableció desde 2013 un incentivo a favor de los ‘business angels’ o personas interesadas en aportar capital para el inicio de una actividad o ‘capital semilla’, de modo que se puedan crear nuevas sociedades incorporando a su accionariado, dentro de los tres años desde su constitución, a estos inversores que deben mantener su participación entre tres y 12 años.

“La deducción para estas inversiones es de un 30% en la cuota estatal del IRPF de la inversión realizada al suscribir las acciones o participaciones de la sociedad, siendo la base máxima de la deducción de 60.000 euros anuales, limitada a una participación, junto con su cónyuge y familiares hasta el segundo grado incluido, nunca superior al 40% del capital de la entidad y cuyos fondos propios tampoco podrán superar los 400.000 euros al inicio del período de la entidad en que el inversor adquiera las acciones. Asimismo, se fija la exención total de la plusvalía al salir de la sociedad, siempre y cuando se reinvierta en otra entidad de nueva o reciente creación”, explica Gestha, quien sostiene que actualmente “esta deducción es la segunda más potente del IRPF permitiendo deducir adicionalmente 1.157 euros de media a quien financie a una empresa reciente, aunque se precisa invertir otros 3.857 euros, lo que la convierte en la deducción más rentable de media en el IRPF respecto de la cantidad invertida para las rentas altas, después de los planes de pensiones”.