El alquiler se ha consolidado en el mercado de la vivienda, y factores como la mejora económica y del empleo, las dificultades de los jóvenes para acceder a las casas en propiedad, el creciente interés de los inversores y la libertad que ofrece vivir de arrendamiento van a seguir impulsando esta alternativa residencial, así como sus precios.

Sus palabras resumen por dónde se está movimiento el mercado: una alternativa que se asienta mientras suben los precios y cada vez más inversores apuestan por mover sus ahorros al negocio del alquiler. Al menos, esa es la hoja de ruta que maneja 

Repasamos las previsiones que maneja la inmobiliaria de lujo Engel & Völkers para Madrid, Barcelona y Valencia, las tres metrópolis más pobladas del país, que en general vivirán más subidas de las rentas:

Madrid: subidas de hasta el 5%

La inmobiliaria cree que este será un año de consolidación del alquiler en la capital, donde ya presenta un 23% del mercado. En concreto, sus previsiones apuntan a un alza de precios cercana al 5%, lo que situaría el m2 en torno a 16,3 euros. De producirse tal subida, el alquiler en Madrid marcaría un nuevo récord: los 15,5 euros/m2 en los que cerró 2017 ya suponen el nivel más alto de la serie histórica, según los datos de idealista.

“Creemos que a lo largo de este año veremos un mayor equilibrio entre la oferta y la demanda. Por un lado, porque algunos potenciales inquilinos podrían aprovechar las buenas condiciones de financiación bancaria para comprar vivienda, lo que supondría una caída de la demanda; y porque habrá un incremento de la oferta de la mano de los inversores, que cada vez están más interesados en entrar en el negocio del alquiler”, explica Paloma Pérez Bravo, directora de Engel & Völkers Madrid.

Actualmente, los datos de idealista sostienen que comprar una vivienda para alquiler ofrecía una rentabilidad del 5,7% al cierre del año pasado, mientras que desde la inmobiliaria sostienen que la cifra podría incrementarse hasta el 6%, situándose en línea con la que existe en otras grandes ciudades europeas.

Barcelona: unos precios contenidos, pero al alza

La inmobiliaria de lujo sostiene que el precio del alquiler en Barcelona se mantendrá estable este año, en línea con el comportamiento que tuvo en la recta final de 2017. Tras dispararse un 60% desde los mínimos del primer semestre de 2013 (cuando se situó en 11,4 euros/m2), el precio tocó máximos históricos en verano del año pasado, tras rozar los 18,3 euros/m2. En cambio, cerró 2017 en 17,45 euros/m2, según los datos de idealista.

Para este año, Oriol Canal, director general de Engel & Völkers Barcelona, prevé más consolidación de precios en la Ciudad Condal y subidas moderadas en la zona metropolitana. Así, no podemos descartar que el m2 vuelva a superar la barrera de los 18 euros.

Desde la firma afirman que el aumento de la emancipación de los jóvenes beneficiados por la creación de empleo y una fuerte demanda internacional están detrás del impulso del mercado del alquiler en la capital catalana. Además, y empiezan a detectar una demanda en zonas de la perifieria como Sant Cugat y Badalona, debido a la saturación de los distritos barceloneses más buscados (Ciutat Vella, Sarrià-Sant Gervasi, Eixample, Les Corts, Gracia y Sant Martí).

Valencia: un despegue de hasta el 15%

La Ciudad del Turia podría vivir un repunte en los precios del alquiler de dos dígitos. Según Engel&Volkers, el alza podría alcanzar el 15%, tras avanzar en torno al 9% en 2017 y alcanzar los 8,2 euros/m2 al cierre del ejercicio, según idealista. Así pues, el precio podría situarse cómodamente por encima de los 9 euros/m2 durante este año y renovar los máximos que marcó en plena burbuja (en el segundo trimestre de 2008 el m2 marcó 9 euros). 

En este sentido, Miguel Ángel Cantos, director general de Engel & Völkers Valencia, adelanta que “el mercado de alquiler entrará muy fuerte. Ahora mismo hay mucha rotación en el mercado, como consecuencia de que los contratos han pasado de tener una duración de cinco años a tres años, y también vemos un empuje de los inversores, que quieren poner en valor los activos sobre todo para alquileres de larga estancia”.

La tesis que maneja la inmobiliaria de lujo para las grandes ciudades españolas coincide con la visión de Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, quien sostiene que “con el aumento de la certidumbre laboral muchas personas deciden dar el paso de irse a una casa, de momento en alquiler. Y ante la mejora económica las casas que se alquilaron entre 2011 y 2013 en un entorno de una profunda crisis económica salen ahora, finalizados sus contratos, a un escenario radicalmente distinto y sus precios despiertan de la hibernación en la que estuvieron durante 7 años. Además, hay una figura clave sin la cual este fenómeno del alquiler no se entendería: todos los pequeños y medianos inversores que en los últimos 3 años han decidido mover sus ahorros desde sus cuentas bancarias a los pisos para sacarlos al mercado del alquiler”.