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El Gobierno de Portugal va a poner en marcha a partir del 1 de julio su Programa de Arrendamiento Accesible (PAA), para dar acceso a viviendas de alquiler a las rentas más bajas del país. idealista/news Portugal ha preparado una guía para conocer este plan: qué inquilinos pueden acceder al programa, qué tienen que cumplir las viviendas y cuáles son los alquileres máximos para que los propietarios se acojan a los incentivos fiscales.

Con su publicación en el Diario de la República, el equivalente al Boletín Oficial del Estado (BOE) en España, el gobierno luso da los primeros pasos para que el Programa de Arrendamiento Accesible (PAA) entre en vigor el próximo 1 de julio de 2019. Aquí van las principales dudas

¿Qué es el Programa de Arrendamiento Accesible?

El Programa de Arrendamiento Accesible (PAA) es una de las nuevas medidas de la llamada nueva generación de políticas de Vivienda del Gobierno de Portugal, que pretende facilitar el acceso a la vivienda a familias con ingresos bajos que no logran arrendar una casa en el mercado libre, donde los precios alcanzan valores cada vez más altos. ¿Y cómo lo quiere hacer el Gobierno? Pues concediendo ventajas fiscales a los propietarios que ofrezcan rentas un 20% por debajo de los valores que se dan en el mercado libre de alquiler.

¿Qué inquilinos pueden acogerse al PAA?

El acceso al programa dependerá del nivel de renta e ingresos de la persona que se apunta. Según la normativa publicada, si el inquilino vive solo, se podrá acoger al programa si su renta bruta anual no supera los 35.000 euros. Si son dos personas las que desean compartir la casa y solicitar entrar en el PAA- por ejemplo, una pareja- la renta bruta no podrá ser superior a los 45.000 euros anuales.

Por cada hijo o persona que se agregue a la solicitud, se podrán añadir 5.000 euros anuales brutos. En la práctica, una pareja con dos hijos sólo podrá percibir anualmente un máximo de 55.000 euros brutos para acoger al programa.

¿Cuáles son los precios máximos de los alquileres?

Los precios que podrán cobrar los propietarios que decidan adherirse al programa se define a partir de la zona en la que se ubique la vivienda y el tipo de inmueble. Las zonas se dividen en seis escalas. La mayoría se sitúan entre los tramos 1 y 4, los más baratos. En el 5 están Cascais, Oeiras y Oporto, y en el 6, Lisboa.  Es decir, después de verificar en dónde se encuentra el inmueble, será necesario tener en cuenta la tipología del mismo (por número de habitaciones).

El precio máximo de renta estipulado en el programa puede variar de los 200 euros para un estudio en la zona 1 del país (la más barata) a los 1.700 euros por una casa de cinco habitaciones en Lisboa. En la capital, el precio de un estudio no puede exceder los 600 euros, los 1.150 euros por un piso de dos habitaciones o los ya mencionado 1.700 en el caso de una casa grande. Por cada habitación extra, se deberá añadirse un valor de 150 euros en Lisboa, y menos en el resto de municipios.

¿Qué viviendas pueden entrar entre en los alquileres accesibles?

No todos los inmuebles se aceptarán en el programa. Los propietarios que deseen inscribirse tendrán que garantizar un conjunto de condiciones mínimas en materia de seguridad, salubridad y confort:

a) en las partes comunes del edificio donde se ubique el alojamiento, en particular, en la estructura, cubierta, paredes, pavimentos, escaleras, ventanas, puertas e instalaciones técnicas, no deben existir anomalías aparentes que constituyan un riesgo para la seguridad o la salud de los residentes o que perjudiquen la normal utilización de dichos espacios;

b) en la vivienda donde se ubique el alojamiento:

  • Debe existir, por lo menos, una sala con iluminación y ventilación natural ya sea a través de ventana o puerta acristalada en contacto directo con el exterior, ya sea a través de balcón acristalado o de compartimiento utilizado como cuarto o cocina que tenga ventana o puerta acristalada en contacto directo con el exterior.
  • Sólo se podrá considerar como «habitación», a efectos de definición de la modalidad, de la tipología y de la ocupación mínima del alojamiento, un cuarto que tenga un área útil no inferior a 6 m2 y esté dotado de iluminación y ventilación natural a través de una ventana, una puerta o un balcón acristalados, en contacto directo con el exterior, sin perjuicio de lo dispuesto en el siguiente;
  • Debe haber, al menos, una instalación sanitaria con lavabo y aseo con cisterna, y al menos una base de ducha o bañera, así como un espacio con lavaplatos y condiciones para instalar y utilizar una cocina y un frigorífico.
  • Deben existir instalaciones adecuadas y funcionales de electricidad, de distribución de agua y de aguas residuales.
  • No deben existir anomalías aparentes que constituyan un riesgo para la seguridad, la salud o la normal utilización de la vivienda, en particular en las paredes, pavimentos, techos, escaleras, puertas, ventanas y en las instalaciones de agua, electricidad o gas.

¿Cuáles son los beneficios para los propietarios?

El programa confiere exención total en el Impuesto sobre Rentas Individuales (IRS, como el IRPF español) sobre las rentas del alquiler y las garantías reforzadas de seguridad, entre las que destaca la existencia de seguros obligatorios, que garantizan el pago de la renta en caso de incumplimiento o de quiebra involuntaria de ingresos del arrendatario, así como la protección contra daños en la vivienda arrendada.

Además del IRS, se prevén reducciones en el IMI (el IBI español), una decisión que quedará en manos de los municipios.