El Consistorio liderado por Manuela Carmena ha pactado con el Ministerio de Fomento y la promotora DCN el desarrollo urbanístico de Madrid Nuevo Norte, antigua Operación Chamartín. El nuevo plan contempla una reducción de unos 170.000 m2 respecto al acuerdo anunciado el pasado verano, lo que supondrá la construcción de unas 10.500 viviendas, 500 menos que las previstas. 

El pasado mes de julio, el Ayuntamiento, el Ministerio y DCN ya contemplaba un agresivo recorte respecto a la Operación Chamartín que planteaba el anterior gobierno municipal. En concreto, ampliaba las zonas verdes, comerciales y de ocio, aunque se reducía un 20% el espacio edificable previsto inicialmente: entonces se proyectó la construcción de 11.000 viviendas, un 38% menos de lo previsto, y de uno de los centros de negocios más modernos del mundo.

El acuerdo al que se ha llegado ahora se hará con unas dimensiones más reducidas si se compara con el proyecto de la Operación Chamartín que se trató de aprobar durante la legislatura de Ana Botella en la alcaldía de la capital. Entre las principales claves de este último acuerdo está la prolongación del Paseo de la Castellana hasta la conexión con la M-30, la remodelación de la estación de Chamartín y la creación de un gran Centro de Negocios, lo que más ha peleado la promotora Distrito Castellana Norte (DCN), sociedad formada por BBVA y la constructora San José.

Además, se espera levantar un espacio peatonal entre Sinesio Delgado y el Nudo Norte, lo que supondrá soterrar parte del actual entramado de carriles.

La mayor preocupación del Gobierno de Manuela Carmena era la edificabilidad de las viviendas en la zona del plan urbanístico y ampliar el parque de viviendas públicas. Finalmente, la edificabilidad estará en unos 2,6 millones de m2, lo que supone un recorte de unos 170.000 m2 respecto al acuerdo de julio, cuando se presentó Madrid Nuevo Norte a bombo y platillo. Esta reducción significará entorno a unas 10.500 viviendas, de las que unas 4.000 serán para vivienda social.

El Ayuntamiento de Madrid tramitará ahora la modificación del PGOU de la zona, lo que necesitará la aprobación de la Comunidad de Madrid. Se espera que la aprobación inicial llegue para verano y para finales e 2018 concluya la tramitación.

“Es un paso importante para la ciudad de Madrid, para la Comunidad de Madrid y para el conjunto del país”, afirmó el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna en los Desayunos Informativos de Europa Press. “En el proceso de diálogo entre las partes implicadas, hemos trabajo de manera constante, intensa y discreta para trabajar y cerrar un documento para poder dar luz verde a un proyecto que , sin lugar a duda, transformará la ciudad de Madrid. Es un paso de transcendencia histórica. Queda trabajo por delante. Madrid no puede perder esta oportunidad”, concreto el ministro.

El proyecto contempla cuatro espacios de actuación: la estación de Chamartín y el Centro de negocios (ambos en la zona sur de la M-30) y Fuencarral-Malmea, Fuencarral-Tres olivos y Fuencarral-Las Tablas (en la zona norte).