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Con la crisis del covid-19 muchas personas han optado por ir en coche a la oficina, en lugar de coger el transporte público, con lo que se han visto obligadas a alquilar una plaza de garaje cerca de su lugar de trabajo. O es posible que se necesite más de una plaza de garaje cerca de la vivienda porque hay un coche nuevo en la familia. Es conveniente saber que los contratos de alquiler se regulan por las normas del Código Civil y no por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU).

Plaza de garaje no accesoria o accesoria

En el caso de plaza de garaje accesoria, se trata de aquella que viene con la vivienda, es decir, como accesorio a ésta, por lo que el contrato está sometido a lo que la Ley de Arrendamientos Urbanos establece para el arrendamiento de viviendas y quedaría incluida en el contrato de arrendamiento de la vivienda.

En el caso de la plaza de garaje no accesoria, se trata de alquilar una plaza suelta. En este caso se firma un contrato entre particulares y se rige por la voluntad de las partes y, supletoriamente por el Código Civil en los artículos 1542 a 1582. A continuación, detallamos en qué consiste este tipo de contrato.

Plazo de vigencia

El contrato tendrá la duración pactada por las partes. Se prorrogará tácitamente (sin necesidad de avis previo) a su vencimiento por periodos iguales salvo que una parte manifiesta a la otra, con 30 días de preaviso, que su voluntad es no renovar el contrato.

Previo a la finalización del contrato, las partes podrán pactar su renovación mediante notificación por escrito enviada por cualquiera de las partes con 30 días de antelación a la fecha de terminación del contrato o de cualquiera de sus prórrogas. De otra forma, se entenderá finalizado en la fecha inicialmente pactada sin mayor requerimiento.

Precio

Hay libertad absoluta para fijar el precio del alquiler. Esto significa, por ejemplo, que la renta puede incluir los gastos de comunidad e impuestos aplicables, como IBI o IVA. Y es que en los contratos en que se alquilar la plaza por separado debe cobrarse e ingresarse el IVA en Hacienda, aunque sea un contrato entre particulares porque el arrendador se convierte en “empresario”.

Servicios y gastos

La plaza de garaje por su naturaleza no tiene asociados gastos de suministro de ningún tipo. En cuanto al pago de los gastos de la comunidad y del IBI, serán las partes quienes acuerden a quién le toca asumir dicho pago y así debe constar en el contrato.

En caso de que se creasen nuevas contribuciones, impuestos, arbitrios o tasas por el Estado, comunidad autónoma, provincia, municipio, etc., estos serán asumidos por el propietario o el inquilino según corresponda en aplicación de la normativa vigente. En caso de aumento o modificación de las contribuciones, impuestos, arbitrios o tasas serán a cargo del propietario o del inquilino según corresponda en función de lo contemplado en el contrato.

Gastos de reparación y conservación

El propietario se obliga a realizar las reparaciones que fueran necesarias en el Inmueble para conservarlo en condiciones para el uso convenido, salvo las derivadas de la negligencia o culpa o debido al desgaste ocasionado por el uso ordinario de la plaza de garaje por parte del inquilino. El inquilino será el único responsable de cuantos daños, tanto físicos como materiales puedan ocasionarse a terceros, como consecuencia, directa e indirecta de su uso de la plaza de garaje, eximiendo de toda responsabilidad al propietario, incluso por daños derivados de instalaciones para servicios o suministros.

Qué pasa con las obras

El Inquilino no podrá realizar obras, instalaciones, ni mejoras de ningún tipo en la plaza de garaje sin el expreso consentimiento previo del propietario por escrito. Todas las obras que el propietario autorice en los términos previstos en el contrato serán de exclusivo cargo del inquilino, que será el único responsable de solicitar y obtener las correspondientes licencias administrativas.

En el caso de que el inquilino realizase obras sin el permiso previo del propietario, éste dar por finalizado el contrato de alquiler y exigir al inquilino la reposición de la plaza a su estado originario.

Causas de terminación del contrato

Serán causas de terminación del contrato, además de las previstas en el contrato, las que se mencionan a continuación:

a) La falta de pago de la renta o, en su caso, de cualquiera de las cantidades cuyo pago haya asumido o corresponda al Inquilino.

b) La falta de pago del importe de la fianza o, en caso de pactarse, de su actualización.

c) La realización de daños causados dolosamente en la plaza de garaje o de obras no consentidas por el propietario.

d) Cuando se destine la plaza de garaje a otros usos que los previstos en el contrato o se desarrollen en él actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

e) El subarriendo, en caso de no producirse en los términos previstos en el contrato.

Si necesitas un contrato de alquiler para otro tipo de inmueble que no sea un oficina o un despacho lo puedes descargar en: modelos de contrato de alquiler.