76 millones. Ni un euro más, ni uno menos. Ése es el importe que dejó ayer en bolsa Metrovacesa en un día histórico para la compañía: el día en el que volvió al parqué tras estar un lustro fuera del mercado de valores.

Metrovacesa no es solo una vieja conocida de la bolsa española (estuvo cotizando ininterrumpidamente desde 1941 hasta 2013), sino que es una de las compañías del sector inmobiliario más famosas del país. Sin embargo, no se libró de sufrir fuertes caídas en su regreso bursátil. En una jornada dominada por los números rojos en los mercados internacionales (el Ibex se dejó un 2,53% y se despidió de la barrera psicológica de los 10.000 puntos), la promotora retrocedió un 3,03%, situando sus acciones en 16 euros… justo el precio más alto de toda la sesión, según los datos de Infobolsa. En la apertura de hoy, sin embargo, cotiza al alza y rebasa esa barrera de los 16 euros por acción.

Fuente: Infobolsa

Fuente: Infobolsa

Sus títulos empezaron la jornada en 16,5 euros, en el primer cruce bajaron hasta 15,3 euros y llegaron a poner en peligro el nivel de los 15 euros, pero a última hora las órdenes de venta aminoraron y logró recuperar algo de terreno. A pesar de que su debut ha sido el primero en la bolsa española este 2018 y uno de los más esperados para el sector inmobiliario del año, el resultado del primer día de cotización se ha saldado con un mal sabor de boca. Ha terminado el día con un valor de mercado de 2.426 millones de euros, frente a los 2.502 millones que registraba segundos antes del famoso toque de campana. 

Sin embargo, desde la compañía no han querido entrar a valorar la caída de su estreno y sostienen que en un proceso de estas características lo importante es el largo plazo.

“Nuestro objetivo fundamental es cumplir con los compromisos de desarrollo de negocio que tenemos con los inversores. Metrovacesa es un proyecto sostenible y de largo plazo. Empezamos una nueva etapa y en el futuro tendremos que hacer frente a turbulencias de los mercados financieros y a problemas económicos en su desarrollo, pero estamos firmemente convencidos de que vamos a ser capaces de cumplir las expectativas que hemos generado, y esperamos que el precio de la acción se vaya recuperando a largo plazo”, ha explicado Ignacio Moreno, presidente de la promotora.

El cumplimiento de los objetivos es precisamente uno de los principales reclamos por parte de los analistas, que dudan de que Metrovacesa sea capaz de conseguirlos en el plazo que se ha propuesto. Con estas dudas sobre la mesa, los inversores obligaron a Santander y BBVA, los dos accionistas de referencia de la firma, a reducir el precio de estreno de las acciones.

Pero, de nuevo, desde la promotora rechazan valorar la decisión. “Para mí lo importante es que Metrovacesa vuelve a cotizar en los mercados, no tanto el precio. Al final hemos cerrado la operación al precio que el mercado ha querido pagar”, ha recalcado el consejero delegado, Jorge Pérez de Leza.

La baza de la gestión del suelo y de nuevos mercados

Los primeros espadas de Metrovacesa aseguran que la promotora está ante una nueva era. Este año celebra 100 años de actividad, aunque su modelo de negocio ha cambiado en los últimos años. Aunque en el pasado trabajaba con todo tipo de sectores, ahora se centra en el mercado de la vivienda.

“El regreso viene plagado de cambios. Metrovacesa es muy diferente a lo que era, y ahora somos una empresa especialista en el desarrollo residencial. Nuestro foco va a ser promoción, promoción y promoción, y también el cliente. En la época precrisis se podía vender cualquier cosa, pero todo ha cambiado. Los clientes son mucho más exigentes, están más informados y eso es algo que debemos tener en cuenta los nuevos ‘players’ del sector”, ha añadido el número dos de la promotora.

Según el plan estratégico de la compañía, su intención es empezar a construir este año al menos 3.500 viviendas y elevar el número hasta 4.500 a partir de 2019. En el caso de las casas entregadas, la previsión habla de unas 500 este año, unas 700 el ejercicio próximo, unas 3.500 en 2020 y entre 4.500 y 5.000 viviendas a partir de 2021.

¿Y dónde construirá todas esas casas? Aquí encontramos una de las características más llamativas de la cartera de Metrovacesa: gran parte de sus suelos no se ubican en grandes mercados como Madrid o Barcelona, sino que se encuentran en ciudades de tamaño más reducido. Además, una cuarte parte de sus suelos no está considerado finalista, mientras que otro 5% es suelo no urbanizable. Hablamos en total de un 31%.

Según el folleto informativo que entregó a la Comisión Nacional de Valores (CNMV), Metrovacesa tiene suelo finalista y en proceso de serlo en todas las provincias andaluzas excepto en Jaén, también tiene terrenos finalistas en A Coruña, Pontevedra, Asturias, Vizcaya, Burgos, Valladolid, Segovia, Toledo, toda la Comunidad Valenciana, toda Cataluña, Guadalajara, Zaragoza, La Rioja y Navarra. También tiene activos en ambos archipiélagos. En total, posee 6,1 millones de m2 de suelo (4,8 son de uso residencial y el resto, comercial, con un valor bruto total de 2.600 millones) repartidos por 31 provincias, un volumen suficiente como para levantar viviendas en los próximos ocho años (unas 37.500). Se trata de plazo que coincide con la duración que podría tener el ciclo alcista del sector inmobiliario: entre cinco y diez años, según la promotora.

“Tenemos una estrategia diferencial, cuya base es una cartera de suelo de más de 2.600 millones de valor, con una gran capilaridad geográfica y unos suelos estratégicos que nos permitirán adecuarnos de la mejor manera posible al nuevo ciclo inmobiliario. Es una estrategia cuyos resultados veremos en un futuro no muy lejano y que han entendido casi un centenar de nuevos inversores de Reino Unido, EEUU, Francia, Holanda y también España. Todos apuestan por la mejora de la economía española y ven en Metrovacesa una buena vía para rentabilizar dicho crecimiento”, ha insistido el consejero delegado.

Los cálculos del equipo gestor apuntan a que en 2019 podrían dejar de perder dinero y ganarlo a partir de 2020, año en el que ya podrían repartir dividendo a sus accionistas. “Estamos en el nacimiento de una nueva compañía y, para una promotora residencial, los resultados empiezan a llegar pasados dos años”, ha puntualizado Pérez de Leza.