El inmobiliario continúa atrayendo a nuevos talentos al sector. La compañía familiar Restate Brothers, fundada por Alex Picas de la Rosa y su hermano, Pedro Picas de la Rosa, dibuja su hoja de ruta para los próximos meses, con planes para seguir elevando su cartera de activos a rehabilitar para su posterior venta, tal y como han explicado a idealista/news. Sus planes pasan por invertir más de 10 millones de euros en nuevas adquisiciones hasta el primer semestre de 2022, pese a la incertidumbre que produce Barcelona en la inversión inmobiliaria.

En un año, la compañía que cuenta con capital de la familia Picas de la Rosa, con una larga trayectoria en el negocio de la abogacia e inmobiliario, ha incorporado hasta ahora activos por valor de 7 millones de euros a su cartera, lo que supone una inversión media de más de 500.000 euros al mes. Actualmente, Restate Brothers cuenta con activos en el Baix Llobregat, el Vallés Oriental y el Maresme, aunque la mayoría de sus activos se encuentran en la ciudad de Barcelona.

Alex Picas de la Rosa, CEO de Restate Brothers, explica que su actividad consiste en comprar fincas o pisos independientes, rehabilitarlos y venderlos. Para los próximos meses, la compañía espera seguir sumando nuevos activos a su negocio: “en la primera mitad de 2022 compraremos, al menos, cuatro fincas nuevas y unos 30 pisos, lo que nos supondrá una inversión de cerca de 6 millones de euros”, explica Picas de la Rosa.

Picas ha añadido que “los planes de crecimiento que tenemos para la compañía son ambiciosos, tenemos hambre inversora y contamos con el músculo financiero necesario para incorporar numerosos activos en muy poco tiempo y además, a diferencia de otras compañías, no necesitamos financiación externa, por lo que podemos ejecutar las operaciones más rápidamente”.

Restate Brothers, nacida en 2016, recibió́ el respaldo varios inversores españoles y extranjeros que contribuyó a asentar el crecimiento y potencial de la compañía con una inyección económica que se situó en los 4 millones de euros.

En cuanto a la situación del negocio inmobiliario en ciudades como Barcelona, donde opera de manera recurrente, el directivo asegura que han detectado “un aumento de la demanda”, situándose ya a niveles precovid.

La demanda y la oferta se estancó casi durante un año durante la crisis sanitaria, pero en estos últimos seis meses se ha disparado la demanda por el negocio residencial. Se demandan edificios enteros como inversión y pisos independientes con terraza, patio o zonas comunes”, asegura el directivo.

En cuanto a la incertidumbre que está creando el ayuntamiento de Ada Colau en el negocio inmobiliario en Barcelona, Picas de la Rosa explica que “afecta directamente a su negocio”, ya que deben ceñirse a un tipo de finca a rehabilitar por la obligación de tener que destinar el 30% de la finca a VPO si supera los 600 m2.

El inversor local conoce las reglas y las acepta, pero el inversor internacional está desaparecido de Barcelona. Prefiere irse a Madrid, donde las reglas del juego son claras”, concluye el ejecutivo.