El asentamiento de chabolas y caravanas en Barcelona está aumentado considerablemente. El Ayuntamiento ha advertido de la situación al comunicar que en lo que llevamos de año hay 77 asentamientos irregulares más que en 2017, lo que suma un total de 536 personas. La mayoría de ellos se encuentran en el distrito de Sant Martí, cerca de las obras de Les Glòries. 

En solo cinco meses, Barcelona ha aumentado su población en asentamientos irregulares un 20,7% respecto al año anterior. Aunque no ha superado las 623 personas de 2013, la mayor cifra de los últimos años, el barranquismo empieza a cobrar mayor presencia.

El Consistorio, que se reunió en una mesa de trabajo con varios medios, explicó que se debe a reagrupamientos familiares y, principalmente, a políticas migratorias que expulsan a grupos de zonas del sur de Francia o el norte de Italia. Se trata en su nayoria de familias de etnia gitana que proceden del Este de Europa, especialmente de Rumanía.

La mayoría de chabolas y caravanas se encuentran en solares del distrito de Sant Martí. La zona del 22@ y las obras de Les Glòries tiene muchos solares desalojados, lo que se convierte en caldo de cultivo para estos campamentos.

Se trata de un colectivo que se caracteriza por una vida itinerante y rechaza trasladarse a viviendas convencionales. Su economía, según ha detectado el Ayuntamiento, depende residuos que almacenan en las barracas. Algunos van y vienen y otros se acomodan durante largas temporadas en esos solares, aunque siempre acaban emigrando a nuevos destinos. 

El fenómeno de los asentamientos irregulares en Barcelona se remonta a la década de los noventa, cuando familias de etnia gitana de origen galaicoportugués se instalaron en solares vacíos. En 2013 llegó al pico más alto, con 623 personas y desde entonces el fenómeno cayó hasta estabilizarse en 400 personas en barracas que iban y venían según los flujos migratorios. 

En los campamentos hay un importante número de menos, según conoce el Ayuntamiento, aunque no dio la cifra exacta. Tal y como explicó el coordinador del plan de lucha contra los sinhogares, Albert Sales, “hacer pública la cifra es una bomba de relojería”. Desde Derechos Sociales, advierten que depende ciclos migratorios. Por su parte, Laia Ortiz, teniente alcalde de Asuntos Sociales, explica que desde el Consistorio se volcarán en ayudar a estas personas y la escolarización de los menores.