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La famosa ciudad de vacaciones Marina d’Or ha logrado salir del concurso de acreedores tras permanecer cuatro años al borde de la liquidación.

Y es que su dueña, la sociedad Comercializadora Mediterránea de Viviendas (Comervi), ha logrado el respaldo de sus acreedores al plan que le permite salir del proceso.

Tras entrar en concurso en 2014 con un pasivo de unos 400 millones de euros a pesar de estas años refinanciando deuda, Comervi ha propuesto a sus acreedores dos alternativas para pagar los créditos pendientes: una de ellas es una quita de la deuda del 65% y una espera a 10 años, y otra la posibilidad de convertir deuda en acciones; es decir, de capitalizar los créditos.

Estas posibilidades solo a la deuda que no sea privilegiada, mientras que la solución para el resto de deuda, que afecta a acreedores como Sareb, la Seguridad Social o la Agencia Tributaria, ha sido llegar a acuerdos puntuales. Hacienda, por ejemplo, le permitirá aplazar o fraccionar los pagos, mientras que con Sareb y la Tesorería General de la Seguridad Social va a negociar convenios individuales. 

Detrás de Comervi, la inmobiliaria que controla la famosa ciudad de vacaciones situada en Oropesa del Mar (en la provincia de Castellón), está el grupo controlado por el empresario Jesús Ger.