Ayuntamiento de Madrid

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El Gobierno municipal de Madrid ha escogido las fiestas navideñas para volver a peatonalizar la mítica calle madrileña: 5.400 m2 que gana el peatón frente al vehículo. Este es el primer paso para adaptarse al futuro del distrito Centro “con más acera y menos coches”. Este primer acceso limitado durará del 1 de diciembre al 7 de enero. Tras estas fechas, se espera el comienzo de las obras de adaptación de la vía en un área de prioridad residencial.

La época es, quizá, la que tenga la mayor afluencia de peatones y vehículos en el centro de la ciudad, con motivo de las compras navideñas. ¿La razón? Es el periodo del año en que se registran los niveles más altos de congestión circulatoria y, por ende, de contaminación. El Ayuntamiento de Madrid quiere, con esta iniciativa, “garantizar la seguridad vial de los peatones y la circulación prioritaria de los vehículos de emergencia, de los servicios públicos y residentes, así como hacer más agradable la visita al centro de la ciudad para residentes y visitantes”.

Ayuntamiento de Madrid

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Los peatones ganan espacio sumando un carril de circulación como calzada en cada sentido. Eso se traduce en 5.400 m2 más para peatones. Los otros carriles restantes tendrán una velocidad controlada que no podrá superar los 30 km/hora y serán dos por cada sentido: dos para bus, taxi y/o moto y los otros carriles destinados a vehículos a motor y bicis. Los carriles que ganen los peatones se delimitarán por unas “robustas vallas movibles”, según informa el Consistorio madrileño.

Las restricciones de circulación, por eso, serán los fines de semana y del 22 al 7 de enero ininterrumpidamente, desde las 17 horas del primer día hasta las 22 horas del último día. 

El paso previo antes de la transformación definitiva

Esta transformación de movilidad ya tiene un precedente y fue, si menos, polémica. El Gobierno liderado por Manuela Carmena cerró parcialmente el tráfico de la Gran Vía desde el puente de la Constitución hasta principios de enero. Los cortes de tráfico fueron desde la Plaza España hasta la calle Alcalá, una restricción que se extendió a la calle Atocha, entre la glorieta de Emperador Carlos V y la plaza Jacinto Benavente.

Recreación del futuro de la Gran Vía / Ayuntamiento de Madrid

Recreación del futuro de la Gran Vía / Ayuntamiento de Madrid

Con este cambio para Navidades se da el paso previo a las obras que transformarán definitivamente la Gran Vía a partir de 2018, con la futura Área de Prioridad Residencial (APR) de Centro, llamada Área Central Cero Emisiones (ACCE), que comenzará en junio del año que viene. Se eliminará el tráfico de paso y los viajes del centro que puedan hacerse con transporte público. El principal objetivo del Ayuntamiento es reducir la contaminación del centro de la ciudad.