Madrid se refuerza una vez más como el gran motor económico de España. Como ha sucedido de forma prácticamente ininterrumpida en lo que llevamos de siglo, es la autonomía de mayor crecimiento.

Lo fue en 2018, tras registrar un aumento del PIB del 3,7%, y este año volverá a serlo. Al menos, eso es lo que espera la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), el PIB madrileño subirá este año un 2,8%, seis décimas por encima de la media nacional y tres décimas más de lo que estaba previsto hasta la fecha. De hecho, es la región que ha experimentado la mayor revisión al alza de las previsiones, motivada por un mejor comportamiento de lo esperado en 2018, gracias a los servicios y al ladrillo.

«La positiva evolución de la Comunidad de Madrid procedió fundamentalmente del dinamismo del sector servicios, que experimentó una notable aceleración, especialmente en las ramas de mercado -fue la región donde más crecieron estas‐, así como, en menor medida, de la construcción», dice textualmente el informe del organismo.

Además, no podemos olvidar que en los últimos tiempos, la capital ha ido ganando puestos en la lista de las ciudades más atractivas para los inversores extranjeros: se sitúa en el séptimo puesto europeo, por delante de Barcelona o Bruselas.

Si miramos el conjunto del país, para el que Funcas prevé un crecimiento del 2,2%, descubrimos que solo cinco autonomías avanzarán a un ritmo superior: Madrid, Cantabria, Navarra, Castilla-La Mancha y Galicia. En línea con la media se encuentran País Vasco, Andalucuía y Canarias, mientras que Cataluña se quedará con un 2,1%. A pesar de que se espera que el crecimiento económico sea generalizado, tres regiones podrían hacerlo menos de un 2%: La Rioja, Castilla y León, y Extremadura, que cierra el ranking con un 1,8%.