Mueble de Tikamoon

Mueble de Tikamoon

Que las fibras naturales para la decoración del hogar están más de tendencia que nunca no es ningún secreto. La rafia, el ratán y las maderas de todas las formas y colores llenan los catálogos de las principales firmas de decoración. Desde asegurar su renovación natural hasta el completo aprovechamiento de la materia prima, te damos algunos consejos para saber cómo consumir madera de la manera más consciente y sostenible.

Según recoge en un reportaje la publicación ‘Arquitectura y Diseño’, hay tantísimos tipos de madera como tipos de árboles conocemos y por el momento se cuentan al menos 70.000 especies diferentes. Las hay más resistentes, más blandas, estables o todo lo contrario, y algo muy importante: con un tiempo de crecimiento diferenciado y procedentes de diferentes tipos de ecosistema.

Debido a su uso, a veces bueno pero a veces malo, plantar árboles en áreas deforestadas es una buena alternativa, y obtener materiales con baja huella de carbono al cabo de algunas décadas es una estrategia alineada con los objetivos del desarrollo sostenible.

Los árboles son los seres vivos más longevos de la Tierra. Crecen muy lentamente y en su maduración forman el característico tronco, un superbiomaterial compuesto de celulosa y lignina que llamamos madera.

Su materia prima ha servido a la humanidad para crear casas, transportes, muebles, incluso el mismo fuego… La base material de todas las sociedades está de una manera u otra relacionada con la madera.

Además, la madera es accesible, cercana y si se obtiene correctamente puede ser inagotable. Crece sin necesidad de energía y no emite humos. Pero los árboles no son fábricas; son parte del bosque, y este es el hogar de otras especies esenciales para la vida del planeta. Es por eso que se debe asegurar su renovabilidad natural.

No debería considerarse sostenible un producto hecho de madera que dure menos que lo que el árbol ha tardado en crecer. Es muy simple. Si cortamos más arboles de los que crecen, el recurso inicia un descenso en el stock. Por eso debe estar armonizada la tasa de presión al recurso respecto de su renovabilidad natural y no olvida que el factor tiempo es tan importante como cualquier otro contaminante.

Aprovechamiento total

El llamado aprovechamiento en cascada de productos forestales es una planificación en la que los restos de un proceso sirven de alimento para el siguiente.

Así, para obtener listón de madera maciza se genera como residuo ramas y corteza, que se aprovecha en bioenergía para ganadería o compostado para obtener abono para agricultura. Del mismo listón quedan restos que se astillan y pasan a la industria del tablero mientras que el serrín puede emplearse para pulpa de papel o bioenergía.

La madera, una vez usada en formatos como el tablero o el alistonado tratado, barnizado o pintado, es difícilmente reciclable por las colas y productos añadidos. En cambio, la madera sin tratar, como la utilizada en palets o bobinas industriales, sí es posible transformarla en nuevos materiales como los tableros aglomerados que normalmente contienen al menos un 30% de material reciclado precisamente procedente de estas fuentes.

Todo esto nos lleva a ser conscientes que hay celebrar la diversidad, también en los materiales, y ser conscientes de que un material sostenible lo es según su aplicación, su explotación y su diseño, y no únicamente por su propia naturaleza.