La hipoteca ya no es sólo cosa de la clase obrera. Eso sí, de la que vamos a hablar está en otro nivel. Beyoncé, una de las reinas de la música actual, ha firmado junto a su marido, el rapero Jay-Z, una hipoteca de 52,8 millones de dólares para la compra de una mansión de 88 millones de euros. El préstamo lo han firmado con Goldman Sachs, pese a contar con una fortuna de más de 1.000 millones de dólares, según la lista Forbes.

Los cantantes pagarán un interés fijo inicial del 3,4%, que se vuelve variable en 2022, según Quartz. De esta forma, el pago mensual de la pareja ascendería a 200.000 dólares (unos 170.000 euros), según cálculos del The Wall Street Journal.

Según expertos inmobiliarios, que los millonarios apuesten ahora por hipotecas para pagar sus propiedades es por la subida de los precios en Estados Unidos. En el país, los precios se han disparado a porcentajes de doble dígito, mientras que la tasa de interés se mantiene cerca de los mínimos históricos. Esto provoca que, aunque tengan el dinero en sus cuentas corrientes, les merece la pena pagar los intereses de la hipoteca y destinar ese dinero a otras inversiones más rentables, cubriendo así el coste del préstamo y sacar un mayor beneficio.

Y es que Beyoncé y Jay-Z no son los únicos que siguen esta tendencia. El propio The Wall Street Journal explica que el millonario canadiense Daryl Katz está pagando una cantidad similar por una hipoteca de 47,5 millones de dólares que pidió al comprar su casa en Malibú, cuyo precio fue de 85 millones.