El sector hotelero cada vez está despertando más interés entre los grandes inversores inmobiliarios. Y sobre todo los resorts situados en el sur de Europa, que están en el foco del capital internaional. 

Así lo explica un estudio publicado por la consultora JLL, que detalla que España está siendo este año el destino preferido por los inversores institucionales, junto con Portugal y Grecia.

Entre los tres países, según la compañía, los resorts hoteleros han captado 1.200 millones de euros de inversión entre enero y septiembre. Y cerca de un 60% de dicha cantidad (727 millones de euros) han ido a parar al mercado doméstico, que ha protagonizado 16 operaciones de compraventa.

El motivo de que este tipo de establecimientos hoteleros esté ganando atractivo en la inversión inmobiliaria es, según JLL, la progresiva retirada de las restricciones a la actividad tras lo peor de la pandemia, así como el tradicional tirón turístico del sur de Europa. 

«En 2019, España, Portugal y Grecia recibieron cerca de 177 millones de llegadas internacionales según el Banco Mundial, lo que sitúa a la región como uno de los destinos turísticos más populares del mundo. Para los tres países, el sector de los viajes es un motor económico fundamental que representa entre un 14% y un 20% del PIB según los datos aportados por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo en 2019», explica el estudio. 

Y añade que «en verano de 2020, el turismo (especialmente el internacional) se vio gravemente afectado por la incertidumbre y las estrictas restricciones a la movilidad. Sin embargo, el éxito de las campañas de vacunación en la mayoría de los países europeos y el efecto de la demanda contenida han contribuido a revertir la tendencia durante el verano de 2021», junto con otros factores como «la incomodidad de viajar a destinos consolidados de larga distancia, la mayor indiferencia de los viajeros de lujo ante el aumento de los costes de las pruebas de covid y los seguros de viaje, el aumento de la estancia media como consecuencia de la falta de cruceros y la contención de la demanda en 2020, así como la compresión de la oferta». Todo ello, insiste JLL, «ha contribuido a que los resorts de lujo en el Mediterráneo hayan tenido un verano especialmente fructífero«.

A pesar de ello, el volumen de inversión en 2021 se mantiene ligeramente por debajo del registrado en 2019, justo antes de la crisis sanitaria, ya que en los tres primeros trimestres de dicho ejercicio el acumulado entre España, Grecia y Portugal se situó 1.400 millonesde euros (en este año la cifra es un 17% inferior). La razón de este descenso se debe principalmente a que la oferta está muy por debajo de la demanda de los inversores. Según los datos de idealista, en España hay actualmente más de 600 hoteles en venta en la plataforma, tras crecer cerca de un 16% en el último año.

“La solidez del segmento vacacional y el éxito de la temporada de verano han incrementado el interés de los inversores por los resorts. Los inversores buscan tomar posiciones en el mercado y perciben el potencial crecimiento del sector vacacional en los próximos años. Si de momento no se han materializado más operaciones no es por la falta de interés de los inversores, sino por la limitada oferta de producto en venta”, asegura Ana Ivanovic, directora de inversión de JLL Hotels & Hospitality.

De hecho, desde la consultora recalcan que «los inversores con mayor aversión al riesgo, que tradicionalmente han rehuido los resorts, están cambiando su estrategia para captar  y destinar fondos específicos al segmento vacacional. Esto provoca que haya más capital que nunca buscando oportunidades en este segmento«.

Italia, también en el foco

A pesar de que el estudio de JLL concede más importancia a España, Portugal y Grecia, el sector hotelero de Italia también ha protagonizado operaciones recientemente. 

La más destacada es la que ha realizado la gestora española Azora, que ha comprado a través de su fondo Azora European Hotel & Leisure el segundo mayor operador de resorts del país (Bluserena), firmando la mayor operación del mercado trasalpino en lo que va de año.

La compañía opera actualmente 13 hoteles en Italia, de los que ocho son de su propiedad, con una capacidad total de más de 4.200 camas. Los establecimientos están ubicados en algunos de los principales polos turísticos italianos, entre ellos Cerdeña, Sicilia, Apulia, Abruzzo, Piamonte y Calabria. En total, el ‘portfolio’ incluye 11 hoteles de categoría 4 estrellas y otros dos resorts de categoría 5 estrellas, ubicados en zonas de costa y con una amplia gama de servicios de entretenimiento, que incluyen piscinas, instalaciones deportivas y clubs para niños y jóvenes.

El objetivo de la operación pasa por fortalecer la marca Bluserena, lo que conllevará un plan de inversiones de 30 millones de euros para reposicionar los establecimientos y mejorar la satisfacción del cliente. Asimismo, se potenciará el crecimiento de la empresa en el mercado italiano mediante nuevas adquisiciones de hoteles y nuevos contratos de arrendamiento y gestión para consolidarse como un ‘player’ líder en el país.