El ajuste a la baja de la cotización de Neinor desde los máximos históricos del pasado verano no está pasando desapercibida para los fondos anglosajones. La corrección, desde los 20 euros hasta niveles muy cercanos a los mínimos del año alrededor de los 16,5 euros en la última semana de octubre, ha despertado el interés de varios inversores institucionales que quieren aprovechar la recuperación del potencial alcista de la promotora inmobiliaria.

Como la mayoría de las compañías del sector, la participada por el fondo estadounidense Lone Star no ha sido ajena a la crisis institucional abierta en el país por el desafío separatista catalán. En octubre, la cotización de Neinor (el 16% de sus viviendas están en Cataluña) llegó a perder sin solución de continuidad los niveles de los 18 y de los 17 euros por acción. Cotas no vistas desde el mes de abril, cuando la promotora daba sus primeros pasos como empresa cotizada.

A unos niveles que un buen número de inversores y analistas califican como una oportunidad, los fondos están apostando por la compañía. El último en incorporarse al accionariado con una participación significativa es Rye Bay, que ha adquirido a través de productos derivados el 1,1% del capital.

Antes, a mediados de octubre, Invesco había subido su participación desde el 3,3% hasta el 4%. La gestora estadounidense –una de las más grandes del mercado- es una de las que apostó por Neinor desde el principio. Tras la salida a bolsa –el pasado 29 de marzo a un precio de 16,46 euros por acción- afloró una participación de 2,3% que desde entonces no ha dejado de subir. Otras gestoras potentes como Morgan Stanley, Fidelity o Goldman Sachs también apoyaron la operación.

En el tramo final de octubre y el arranque de noviembre la compañía liderada por Juan Velayos ha recuperado en bolsa parte del terreno perdido, aunque ha mostrado nuevos signos de debilidad. Su primer objetivo es superar los 18 euros por acción, un nivel aún por debajo de los 18,5 euros a los que Lone Star se deshizo a mediados de septiembre de un 27% del capital de Neinor por cerca de 400 millones de euros. La operación, que sorprendió al mercado por su cuantía (superior a la esperada), está marcando un techo a la cotización.

La presentación de los resultados de los nueve primeros meses del año (el pasado 31 de octubre) tuvo un primer impacto inicial positivo que no ha podido mantenerse en los días posteriores. Neinor cumplió con las previsiones y sufrió un resultado negativo neto ligeramente superior a los 6 millones de euros, mientras que las ventas se situaron muy cerca de los 170 millones de euros, una cifra que estaba también dentro de las estimaciones de los analistas.

Las firmas que sigue a Neinor le orotgan un potencial alcista que tras las últimas caídas supera el 20%. No hay recomendaciones de ventas y el 90% son de compra con un precio objetivo medio alrededor de los 21,5 euros. Un precio este último que significaría nuevos máximos históricos para la promotora.

La compañía, que cuenta con suelo disponible para levantar 12.000 viviendas, ha metido una marcha más a su ritmo inversor en el tercer trimestre del año con la compra de 24 suelos finalistas desarrollar más casas. Un volumen inversor que le ha permitido completar ya la totalidad de las adquisiciones previstas para este año.