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Con poco dinero puedes hacer unos pequeños cambios en tu cocina para que te resulte más cómoda en tu día a día y de esta forma, sacarle más partido. Vamos con algunas ideas para aprovechar los armarios, las encimeras e incluso las paredes.

Armarios

Empezamos por los armarios y la necesidad de aprovechar los huecos vacíos (techo, suelo y esquinas) para ganar capacidad. Por ejemplo, añade módulos de techo. Necesitas 40 cm libres sobre los armarios: en ese lugar podrás almacenar lo que uses poco y así despejar el resto de armarios. Mejor, de apertura abatible.

Si tus armarios de suelo tienen 30 cm de ancho, cambia alguno por un gavetero de 1 cajón y 2 gavetas, verás que resultan muy cómodos.

En los armarios, pon alguna puerta de vitrina, lo que te permitirá ver todo de un simple vistazo. Eso sí, que no sea al lado de la placa porque si cocinas mucho, te pasarás los días limpiándolas.

Si tienes 15 cm libres, coloca un módulo de rejilla extraíble para el aceite, vinos, las espacias… Si tienes hueco, aumenta tu superficie de trabajo fijando con pletinas una mesa abatible a la encimera o a la pared. Puedes tener una por 40 euros.

Aprovecha el bajo fregadero con cestas extraíbles que se pueden atornillar a los laterales. Si tienes hueco, puedes poner un cajón superior.

Hay soluciones además que te ayudarán a multiplicar el espacio de los armarios y te permitirán tenerlos más ordenados. Puedes añadir estantes, dejando entre ellos por lo menos 25 cm. Si no quieres poner barras fijas puedes usar estantes con soportes laterales. Si colocas un organizador de rejilla de 3 alturas, podrás poner los platos unos encima de otros. Para el menaje grande, mete ollas y sartenes en los armarios bajos, en organizadores extraíbles. Si el armario tiene mucho fondo puedes poner un carrusel giratorio, que es perfecto porque aprovechará cada rincón. Los cajones de esquina, por ejemplo, duplican el almacenaje.

Un truco para que los cajones no sean un tótum revolutum: organízalos en contenedores de distintos tamaños y formas cuadrada o rectangular: tienes separadores desde 3 euros.

Paredes

Pon un salpicadero de acero o un vinilo para proteger la pared de la grasa cuando cocines. Los de acero se fijan con silicona. Los vinilos adhesivos simplemente se pegan. Para aprovechar las paredes, puedes fijar rieles organizadores para las especias, colgar cestas… Ganarás en espacio sin darte cuenta. También, si tienes una pared sin azulejos, puedes pintarla con pintura de pizarra negra y utilizarla para apuntar la lista de la compra, el menú, etc.

Encimera

Las extraíbles son perfectas cuando hay poco espacio. Las hay plegables que puedes usar como barras o desplegarlas para convertirlas en mesas de hasta un metro de fondo. Puedes añadir una barra multiusos si te falta encimera. La puedes usar para comer, también suma superficie de trabajo… Busca un hueco libre junto a la pared para anclar la barra: necesitarás por lo menos 30 cm de fondo y 80 de largo.

Si a largo plazo quieres ahorrar, apuesta por equipamientos de calidad que pueden durarte 15 años o más. Grifos prácticos y duraderos, fregaderos con garantía de por vida, una buena campana extractora… Puede parecerte un gasto importante de primeras, pero a la larga es una inversión que merece la pena.