La venta de viviendas en nuda propiedad se ha disparado en los últimos meses, según Eduardo Molet, fundador de Red Expertos Inmobiliarios y del Instituto de formación inmobiliaria IFEM. Por eso, los días 25 y 26 de octubre se celebra el primer salón inmobiliario que oferta este tipo de propiedades y tendrá lugar en el Palacio de Cibeles de Madrid.

Más de 1.000 viviendas de toda España se ofertarán en esta primera feria. Y es que esta fórmula permite al propietario vender su casa y seguir viviendo en ella para siempre o hasta su fallecimiento. “Se trata de una opción que no deja de ganar adeptos”, señala Molet.

¿Cómo funciona la compraventa de la nuda propiedad?

El propietario de una vivienda tiene el pleno dominio de la vivienda, es decir, tanto la nuda propiedad como el usufructo vitalicio. Si vende la nuda propiedad, pero no el usufructo, mantiene el derecho a usar y disfrutar la casa mientras viva. Así, explica Molet, “el comprador de la nuda propiedad no adquiere el pleno dominio de la vivienda hasta el fallecimiento del usufructuario, usufructo que se extingue cuando este fallece. Es en ese momento cuando el comprador de la nuda propiedad adquiere el pleno dominio”.

¿Quiénes vende estas viviendas?

Los perfiles de los vendedores son los de personas mayores, principalmente entre 75 y 80 años, que quieren continuar viviendo en su casa para siempre, que no quieren vivir con sus hijos, tampoco en una residencia, que tienen una pensión ajustada y el ahorro de toda su vida lo invirtieron comprando su vivienda, o bien no tienen herederos y quieren aumentar sus ingresos para vivir más cómodamente y poder disfrutar de su tiempo libre, o que tienen hijos y quieren asegurar el bienestar de ellos.

Ventajas para el vendedor y el comprador

La nuda propiedad, explica Eduardo Molet, presenta importantes ventajas tanto para el comprador como para el vendedor. Para el vendedor, la principal es que puede seguir usando la propiedad hasta su fallecimiento y recibir el dinero de la venta al instante y de una sola vez, y todo queda escriturado ante notario. En términos económicos, la gran ventaja para el comprador es que los precios de las viviendas en nuda propiedad están muy debajo de los precios de mercado, y con la evolución alcista de los mismos, cuando el usufructo finalice, tendrá una propiedad que se habrá revalorizado considerablemente.

Con esta venta, los gastos también serán menores para el vendedor, ya que pasaría a pagar solamente los gastos de comunidad corrientes y aquellos correspondientes a los consumos ordinarios de la vivienda (agua, electricidad, gas…), mientras que el inversor se haría cargo desde ese momento del IBI y las derramas extraordinarias de la vivienda.