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Cada día salen concursos públicos nuevos así que podemos decir que si eres una pyme o un autónomo que busca hacerse con una administración (del tipo que sea) como cliente, te va a tocar bucear en un mar de licitaciones, porque hay muchas.

Pero imaginemos que tú eres especialista en el sector inmobiliario y te gustaría saber qué tipo de concursos públicos salen en este ámbito: si son alquileres de inmuebles, o ventas, o servicios de explotación que se adjudican a través de concesiones, en qué provincias salen más concursos enfocados a este ámbito… “Analizando los datos del periodo 2019-2021, vemos que hay mucha disparidad a nivel regional: algunas provincias tienen muchas licitaciones inmobiliarias y en otras apenas hay. Esto se debe a que algunas provincias disponen de más inmuebles, fincas, o espacios para explotación económica y otras apenas tienen edificios públicos, fincas o naves que ofrecer”, explica Gádor Espinosa, CEO de iTenderspro.

Badajoz ocupa, por ejemplo, la primera posición en el ranking de este tipo de licitaciones (26 en esos dos años), seguida de Córdoba, Soria y Madrid, donde hubo solo 12 concursos de este ámbito. “Hablamos del año Covid y se han cerrado piscinas, pabellones y centros de formación y ocio públicos que habitualmente eran ofrecidos en forma de licitación. Ni qué decir tiene que tampoco se han celebrado fiestas…”, aclara.

¿Qué es lo que sale a concurso? Los más comunes son los de venta y alquiler de inmuebles y fincas, “bien porque los precisa la administración para alojar a funcionarios o sus materiales, bien porque son de propiedad pública y se ofrece su uso a empresas. También son habituales las concesiones de servicios comunitarios, sociales; la recogida de pastos, de piñas u olivas en fincas rústicas propiedad de la administración también es común. Los ayuntamientos licitan mucho, son la administración más próxima y los que más suelo gestionan o necesitan. Sobre todo licitan “concesiones” (alquileres muy bajos a cambio de que des el servicio que se pide) de locales de servicios como puede ser un quiosco de prensa, o de fincas públicas con algún cultivo que quieren mantener vivo”, dice Espinosa.

Algunos ejemplos recientes son el servicio de velatorio (a realizar en un local municipal) sacado a concurso por el Ayuntamiento de Casar de Cáceres, en Cáceres; el concurso del Ayuntamiento de Cabañas del Castillo para el “aprovechamiento de los pastos de la dehesa Boyal, propiedad municipal”; el arrendamiento del Palacio de Congresos de Valencia para las Exaltaciones de la Fallera Mayor y Fallera Mayor Infantil y sus Cortes de Honor”. Un ejemplo más: el alquiler de una nave industrial para dedicarla a la vacunación contra la Covid-19 en San Vicente Raspeig.

Y, ¿de qué cuantía son esos contratos? Como se puede intuir, hay muchísima variabilidad: “El valor que más se repite son 120.000 euros, no son contratos muy elevados pero tampoco de cuantías bajas. Sin embargo, sí que hay mucha “chicha” para pequeños licitadores, es decir, micropymes y autónomos, con muchos contratos de 21.000 euros.