Hispalyt

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La paella valenciana, los zapatos italianos, los relojes suizos, la maquinaria alemana, la puntualidad británica y… ¿los tejados? Los tejados, de tejas.

Pocos podrán discutir que cada localidad, región o país tiene aspectos distintivos que hacen que determinados productos, usos o costumbres o incluso su forma de ser se hayan convertido en su principal enseña.

Como en el resto de los ejemplos, los tejados y las tejas forman un matrimonio tan bien avenido que en el imaginario colectivo nos cuesta mucho pensar en una cubierta inclinada con otro material.

Pero, además del factor meramente sentimental o estético, hay muchos otros motivos que nos invitan a elegir un material cerámico para nuestro tejado, en lugar de otros materiales como por ejemplo la chapa metálica que no tiene las mismas ventajas y prestaciones que las tejas tradicionales. ¿Quieres conocerlos? Aquí tienes las principales ventajas:

1. Sin riesgo de corrosión. Un tejado de tejas resiste perfectamente a las adversidades meteorológicas excepcionales y a aquellas que se producen habitualmente en las zonas climáticas cercanas al mar o con gran humedad, haciéndolo además sin la amenaza de la corrosión. Por el contrario, otros materiales, pueden presentar riesgo de corrosión. La lluvia ácida de las ciudades y las zonas de nieve también pueden acelerar la corrosión de los tejados que no están construidos con tejas.

2. Atención al viento. No hace falta ver películas americanas de huracanes para imaginarnos un tejado construido con un panel de chapa volando. Su ligereza, unida a la corrosión o la oxidación de las uniones provoca un deterioro que hace que la cubierta pueda salir volando ante vientos fuertes, cada vez más frecuentes en nuestras latitudes.

3. La seguridad, lo primero. Y ya no sólo hablamos del viento. Otro elemento como el fuego debe preocuparnos y hacernos vigilar las medidas de protección pasiva frente a incendios en nuestros hogares. Las tejas cerámicas ofrecen un excelente comportamiento frente al fuego. No son combustibles, no emiten gases ni humos en contacto con la llama y no contribuyen al incendio. Desde el punto de vista de la reacción al fuego están clasificadas por la Comisión Europea como A1, lo que significa que no es necesario realizar ensayos, dado su excelente comportamiento frente al fuego, garantizando la máxima seguridad para el usuario.

4. Clin, clin, clin: no, por favor. Nada puede ponernos más nerviosos que el persistente caer de las gotas de lluvia sobre una superficie metálica, si ésta no cuenta con aislamiento. Tenerla sobre nuestros techos puede suponer un martirio en forma de ruidos de lluvia, sonidos del exterior o de los propios ruidos de contracción y dilatación de los paneles por los cambios de temperatura.

5. Apuesta por el confort. La falta de ventilación o de aislamiento térmico puede provocar condensaciones, humedades y disconfort. Además, el calor específico de la chapa es muy bajo por lo que la temperatura superficial que adquiere expuesta al sol es mucho más alta que la de una teja cerámica. La inercia térmica es otra característica de la que adolece el panel metálico.

6. Porque es tiempo de ahorrar. El coste de los materiales que puedan conformar nuestro tejado, incluso teniendo en cuenta la mano de obra de su instalación, suele ser similar. Pero tenemos que ser previsores y tener en cuenta el futuro mantenimiento. Las tejas, en este caso, son la mejor inversión. También tenemos que pensar en el futuro gasto en calefacción o refrigeración que disminuye en gran parte gracias al uso de tejas.

7. Adiós a las preocupaciones. Un panel metálico precisa más mantenimiento, ya que si se estropea una parte debe cambiarse la pieza entera. En el caso de las tejas, una rotura de una pieza se sustituye enseguida y sin problemas.

8. Porque queremos garantías. Contar con una garantía por escrito de los fabricantes de los materiales que forman parte de nuestro hogar debería ser una prioridad para que los propietarios estén tranquilos. En el caso de las tejas, y no de otras gamas de productos, las garantías son de entre 30 y 50 años, dependiendo del fabricante.

9. Si quieres una ventana en tu cubierta. En la mayoría de cubiertas con paneles metálicos no se colocan ventanas, ya que requieren de una compleja instalación y al cortar la chapa es probable que con el tiempo puedan aparecer problemas de corrosión, impermeabilidad y aislamiento. El sistema de cubierta de teja permite la fácil instalación de este tipo de ventanas, garantizando el aislamiento térmico, la impermeabilidad y la durabilidad del tejado.

10. Tradición, patrimonio y estética. ¿Te imaginas un viejo campanario con panel metálico o una vieja casa solariega? Es muy difícil porque en nuestra mente los tejados tradicionales, los que conforman el ‘skyline’ de nuestras villas y pueblos son siempre de tejas, que envejecen con nobleza mejorando incluso su aspecto original.

11. Versátiles y modernos. Pero un tejado de tejas no solo se identifica con la tradición. Los diseños más modernos y avanzados de los más prestigiosos arquitectos cuentan con cubiertas inclinadas con tejas que son elegidas por su versatilidad para conseguir acabados y formas de gran belleza y vinculadas a una arquitectura de diseño. Su amplia gama de colores, texturas y acabados ofrecen todo un abanico de posibilidades para cumplir los sueños de cualquier proyectista.

Estas son solo algunas de las ventajas de las cubiertas cerámicas. Las que nos hacen afirmar, sin miedo a equivocarnos, que si la puntualidad es británica, la maquinaria alemana o el mejor marisco, el gallego; el tejado… siempre de tejas.