“Mucha gente no sabe que puede vender su casa y continuar viviendo en ella para siempre”. Con estas palabras resume Eduardo Molet, fundador de Red Expertos Inmobiliarios, en qué consiste la venta de la nuda propiedad de una vivienda.

Se trata de una alternativa que está creciendo con fuerza en España y que está pensada principalmente para las personas mayores. Consiste básicamente en vender la titularidad de una casa, recibir en un solo pago el dinero de la transacción y, además, seguir viviendo en ella hasta el fallecimiento del usufructuario (antiguo dueño).

Idealista/news visita la primera feria inmobiliaria de España de este tipo de inmuebles, que se celebra en Madrid este 25 y 26 de octubre, para conocer qué ventajas tiene esta opción tanto para los vendedores como para los compradores. Y esto es lo que nos han contado.

Azucena tiene 66 años decidió vender la nuda propiedad de su casa como consecuencia de una enfermedad. “Durante la crisis intenté vender mi casa situada en el centro de Madrid y de unos 140 m2, pero no lo conseguí al precio que quería. Con la enfermedad y sin efectivo, empecé a pensar en esta alternativa. Nos explicaron a mis hijas y a mí en qué consistía y estamos encantadas con el resultado. Vendí la nuda propiedad en mayo y sigo viviendo en mi casa de siempre, en mi barrio, con mis vecinos, mis muebles, mis médicos… Sigo en mi hogar como quería, nunca me siento sola, tengo dinero para contrata a alguien que me ayude… Puedo morirme en mi casa y ser feliz así”, nos confiesa.

El caso de Ángeles, de 72 años, es algo diferente. Decidió vender la nuda propiedad de su vivienda de 115 m2 y ubicada en el distrito de Retiro hace casi un año y medio. Fue la alternativa que encontró cuando tuvo que endeudarse para pagar un tratamiento médico para su mascota. “Pedí un préstamo al banco, empezó la cosa a ir mal y no veía cómo salir… y entonces indagué en esto de la nuda propiedad. Vi que existía esta opción y ahora estoy viviendo una vida nueva. Sigo en mi piso de siempre y al mismo tiempo tengo efectivo”, nos explica.

Ambas nos cuentan que con el dinero que han conseguido pueden vivir más tranquilas. Viajar, ayudar a la familia, ahorrar y tener un colchón por si algún día lo necesitan.

Para que se pueda llevar a cabo una venta de la nuda propiedad de un inmueble debe existir un comprador. Hay inversores de todo tipo. En el caso de Azucena, los compradores eran de Castilla-La Mancha. Buscaban invertir en una vivienda en Madrid, ya que el arrendamiento de sus tierras no les ofrecía rentabilidad. Ángeles, en cambio, nos explica que los nuevos dueños de su casa son un americano y una china que están casados.

A la feria han acudido particulares que buscan fórmulas para invertir su dinero o el patrimonio de la familia, y ven en el inmobiliario una apuesta rentable. En general, están interesados en las viviendas que se encuentran en grandes núcleos urbanos y zonas de interés turístico. Pero esta alternativa no solo está captando la atención de los pequeños ahorradores, sino que también está calando en los profesionales. Un fondo de inversión privado se ha acercado a la feria en busca de una cartera de viviendas situadas en Madrid y Barcelona cuya compra suponga entre 3 y 5 millones de euros.

Según aclara Molet, los nuevos propietarios de la vivienda son los encargados de afrontar los principales gastos de las viviendas, como por ejemplo el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) o las derramas extraordinarias de la comunidad. En cambio, el titular del usufructo (vendedor de la nuda propiedad) debe pagar la comunidad.

¿Y dónde está el atractivo para el comprador? La respuesta es que puede adquirir un piso a un precio bajo. Normalmente, en estas operaciones se aplican descuentos de entre el 30% y el 50% sobre el precio de mercado.

“Busco una propiedad de un precio razonable para revalorizarla en el futuro. Estas soluciones pueden ser muy interesantes dependiendo del precio de compra final”, dice José María, un inversor particular de 50 años.

Ahora bien, uno de los inconvenientes a tener en cuenta es que al vender la nuda propiedad se pierde la titularidad del inmueble para siempre, lo que significa que los herederos legales del vendedor no podrán revocar la operación y, por tanto, no recuperarán la casa.

Unas 500 viviendas disponibles

La primera feria inmobiliaria de pisos de nuda propiedad de España incluye 500 viviendas disponibles alrededor de toda España. Una quinta parte de ellas están en Madrid, aunque también ejemplos en otras grandes ciudades como Barcelona, Sevilla o Valencia. “Una oferta que encaja con lo que demandan los inversores, que se centran en las principales capitales de provincia”, destaca Molet.

Se pueden encontrar casas de todo tipo de precios: los más baratos cuestan unos 60.000 euros, mientras que los más caros rebasan el medio millón. 

Para captar la atención, la vivienda vive el mismo proceso de venta que una casa habitual. Se le hacen fotos y videos, se anuncian en portales inmobiliarios, los interesados pueden visitar la casa y la agencia cobra unos honorarios por los servicios prestados. La operación se cierra ante notario y el comprador no puede disponer de la propiedad hasta que fallezca el vendedor. 

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