Habitissimo

Habitissimo

Salen casi en cualquier sitio, a veces es difícil encontrar su origen y pueden convertirse en un auténtico quebradero de cabeza si no se detectan y se reparan a tiempo. Son las temibles goteras. El mejor consejo es siempre la prevención, un poco de tiempo y una pequeña inversión pueden evitar problemas serios cuando llega el otoño y, con él, una nueva temporada de lluvias.

Una inspección antes de que cambie la estación

Los tejados están muy expuestos y, con el paso del tiempo y la climatología, es normal que algunas tejas y juntas se deterioren. Para que aparezca una gotera no es necesario mucho: una grieta en una teja o una pequeña rotura son suficientes para que el agua se cuele hasta nuestra casa.

Por eso, nunca está de más hacer una revisión periódica del estado de las cubiertas. Arreglar a tiempo cualquier daño, aunque sea una simple teja partida, acabara ahorrando tiempo, dinero y disgustos. Por supuesto, si hay ventanas en el tejado, conviene revisarlas con detalle.

Pero no solo hay que repasar las cubiertas, terrazas o azoteas. Una junta levantada o sin aislante puede convertirse en época de lluvias en puerta de entrada del agua en casa. El momento en el que se recoge el mobiliario hasta la siguiente temporada es perfecto para revisar al milímetro toda la superficie y, si el pavimento está en mal estado, levantarlo y colocar uno nuevo.

pxfuel.com

pxfuel.com

Limpieza

A la vez que se revisan los tejados, cubiertas, terrazas o azoteas conviene limpiar en profundidad. Hay dos razones básicas. Por un lado, porque es lo que permitirá comprobar si, efectivamente hay algún tipo de daño. Por otro, porque la suciedad acumulada puede provocar que el agua de la lluvia se estanque en algunos puntos y acabe filtrándose al interior del inmueble.

En esa limpieza se incluyen también los canalones, si los hubiera. El verano es época propicia para que se llenen de ramas, de polvo y suciedad que pueden llegar a atascarlos y, si no evacuan bien, el riesgo de goteras se eleva. En caso de que la vivienda no los tenga, siempre es un buen momento para ponerlos, es una forma más de protección.

pxfuel.com

pxfuel.com

Mejorar la impermeabilización

Desde la colocación de tela asfáltica en tejados y azoteas a la aplicación de poliuretano líquido en terrazas o el empleo de pinturas impermeabilizantes en juntas, caballetes, cumbreras o limas. Los sistemas para proteger un inmueble de la amenaza de las goteras son muchos y, a veces, muy fáciles de aplicar.

Pero siempre debe ser un profesional quien determine qué solución es la más conveniente y, por supuesto, quien se encargue de los trabajos. En ocasiones, intentar hacerlo por uno mismo no supone más que un parche que siempre será un arreglo provisional o que, en el peor de los casos, solo desplace el punto de filtración del agua.

No importa dónde aparezcan ni cual sea el motivo, lo cierto es que las goteras pueden provocar daños serios en los revestimientos y generar humedades nocivas para la salud. Lo mejor es prevenirlas con una buena impermeabilización y sellado de las juntas. Una inversión que, a la larga, siempre evitará gastos mayores y muchas preocupaciones.