Un juzgado de Barcelona ha elevado una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea tres meses después de que el Tribunal Supremo se pusiera de parte de la banca y declarara que el uso de este índice en los contratos hipotecarios no es de por sí opaco ni abusivo, cerrando así la puerta a las reclamaciones masivas por parte de los usuarios. 

A pesar del fallo del Alto Tribunal, el titular del Juzgado de Primera Instancia Número 38 de Barcelona ha pedido al órgano judicial europeo un procedimiento acelerado, aseverando que en España hay un millón de familias sujetas a hipotecas con este índice.

En concreto, el juzgado catalán pregunta al TJUE si le corresponde enjuiciar la comprensión del cliente, puesto que el uso del IRPH es opcional; si tiene que aplicar la normativa de protección al consumidor europea aunque España todavía no la haya traspuesto y si el banco (Bankia, en este caso) debe ofrecer al cliente una comparativa entre la hipoteca vinculada al euríbor (el índice de referencia de la mayoría de las hipotecas en España) y al IRPH. 

Sus dudas contrastan con la sentencia del Supremo, que recalcó que el IRPH es un índice sencillo de comprender para el consumidor medio, que su uso no tiene por qué perjudicar al hipotecado más que otros índices como el euríbor y que se convierte en una condición general de la contratación, no en una cláusula abusiva.