Las familias siguen volcadas en quitarse deuda de encima, sobre todo la relacionada con la vivienda. Solo en los dos primeros meses del año, el volumen de préstamos se ha reducido en 1.952 millones de euros, lo que arroja un descenso medio de 33 millones de euros al día.

 Según los datos del Banco de España, la deuda ligada a hipotecas, créditos personales y líneas de crédito para la compra de una casa cerró febrero en 518.841 millones de euros, frente a los 520.793 millones en los que despidió 2018, y se mantiene en mínimos desde 2005.

A pesar de que la cifra sigue por encima del medio billón de euros y que supone más de un 40% del PIB de España, desde 2010 el desapalancamiento se acerca ya los 162.000 millones de euros. La deuda ligada a la vivienda tocó máximos en julio de dicho ejercicio, al alcanzar 680.760 millones de euros.

Para hacerse una idea, la reducción de la deuda ligada a la vivienda de los hogares supera el valor de mercado actual que tienen Santander e Inditex, los dos pesos pesados de la bolsa española.

Son varios los organismos que sitúan a Españ como el país europeo en el que más ha bajado la deuda privada durante la crisis, lo que incluye tanto a las familias como a las empresas, hasta situarse en línea con el promedio comunitario. Además, esta amortización se ha producido en pleno descenso de los tipos de interés en la eurozona y con un sector financiero que lucha por mejorar sus márgenes y rentabilidad.

Ahora bien, desde la Asociación Española de Banca (AEB) sostienen que los datos “apuntan a que estamos cerca del final del ajuste de deuda llevado a cabo por las familias, por lo que es razonable pensar que veremos más pronto que tarde un aumento de saldo de los préstamos”.