Flickr/Creative commons

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A día de hoy España se sitúa como el país con mayor porcentaje de contratación temporal de toda Europa, con un 25%. Ante esta situación el Ministerio de Trabajo ha propuesto una serie de medidas entre las que se incluye modificar la disposición adicional tercera de la Ley 32/2006, que regula las subcontrataciones en el mundo de la construcción, estableciendo el contrato fijo de obra. Tras presentar un primer borrador el pasado 13 de julio en el que pedían la derogación de esta, debido a las quejas por parte de los sindicatos del sector, en la nueva propuesta del 11 de octubre Trabajo ha mostrado más flexibilidad.

En esta ocasión proponen mantener al personal con un contrato indefinido, pero las constructoras deberán recolocar a sus trabajadores una vez finalicen la obra que tenían asignada. Para estar cualificados al iniciar un nuevo proyecto los contratados podrán recibir una formación previa que estará siempre a cargo de la empresa. La propuesta de recolocación vendrá formalizada por escrito en el contrato mediante una cláusula, donde se precisen las condiciones esenciales, ubicación y fecha de inicio de la nueva obra, al igual que la formación exigida para realizarla.

El trabajador debe aceptar la recolocación quince días previos a la finalización de la construcción que esté realizando en ese momento, en caso contrario se extinguirá su contrato indefinido.

Los contratos fijos, sin embargo, “podrán extinguirse por motivos inherentes a la persona trabajadora”: el primero es que el trabajador rechace la propuesta de recolocación y el segundo que no demuestre estar cualificado para la nueva obra (aun tras recibir una formación) o que ya exista exceso de personal cualificado para ese puesto.

En caso de que se realice el despido de varios individuos a la vez, deberán existir unos criterios de prioridad o permanencia que la negociación colectiva no ha especificado aún. El despido ha de ser comunicado a la representación legal de los trabajadores con una semana de antelación y proporcionándoles una indemnización de 20 días por año como mínimo.