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En países tan calurosos en verano como España, ¡qué haríamos sin persianas! A pesar de que no se encuentran entre los elementos más decorativos del hogar, cumplen una función indispensable.

Nos quitan sol, calor, ruido… y, sin lugar a dudas, hacen más confortable tu hogar. Si estás pensando en renovarlas o debes cambiarlas sin demora, te conviene saber que hay muchas más opciones que la persiana clásica que tu vecino levanta cada mañana como si fuera a decapitar a Maria Antonieta. Te contamos cuáles puedes encontrar en el mercado:

¿Cuáles son las más habituales?

Las más comunes son las de PVC y las de aluminio térmicas, que son un poco más caras. Estas últimas son las que se suelen poner en los nuevos inmuebles. Las de PVC aguantan bien el paso del tiempo y tienen un mantenimiento fácil, además que resultan económicas. Por ejemplo, si vives en zona costera es la más indicada, ya que no se deterioran con el ambiente salino. Eso sí: el sol puede amarillearlas ligeramente y aunque aguantan, las lamas se terminan rompiendo.

Las de aluminio son las mejores si tienes ventanas grandes y también son las más fáciles de motorizar. Sus lamas suelen estar rellenas de espuma de poliuretano, con diferentes densidades, con lo cual mejorarás el aislamiento térmico y también, el acústico (a tener en cuenta si vives en una gran arteria de una ciudad). Ojo: pueden recalentarse con el sol intenso y más si son oscuras y eso acabará transmitiendo calor a la casa.

También tienes las de madera, es el más aislante de todos los materiales, pero suele instalarse menos porque requiere de mantenimiento (habitualmente con cera para que la madera esté hidratada). Su principal hándicap es que son caras y pesan bastante. Son las que más aíslan y pueden tener acabado natural o barnizado.

¿Cuánto cuesta instalarlas?

Como es lógico, el precio varía mucho, según el tipo de persiana y las dimensiones de la ventana, así como la dificultad a la hora de instalarla. Para que te hagas una idea la horquilla va de los 35 euros el m2 a los 190 euros/m2. Ojo que en el presupuesto final debes tener en cuenta el tipo de cajón en el que se enrolla la persiana. Los denominados monobloc (se trata de un bloque compacto que va justo encima de la ventana) cuestan entre 70-80 euros. Si son de obra y van empotrados, el precio sube a 150-200 euros. Para subir y bajar la persiana el sistema de cinta es el más habitual y sale más barato que el de manivela.

Pero, ¿y si quieres motorizarla?

Esta opción te interesa si la persiana es muy grande o si pesa mucho (por ejemplo, esto sucede con las de madera). Si el mecanismo va empotrado te resultará más caro que si es un sistema con canaleta. También, si se acciona con mando a distancia en vez de con interruptor, lo que encarece el presupuesto entre 100 y 300 euros.