Fuente: Unsplash

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La tendencia por lo ecológico, la preocupación por el medio ambiente y el desarrollo sostenible están poniendo muy de moda los conocidos como tejados verdes o green roofs. Es más, cada vez es más habitual ver en las ciudades azoteas que incorporan auténticas joyas de jardinería o huertos que incorporan soluciones de ingeniería muy avanzadas para su correcto desarrollo, según un estudio elaborado por la consultora inmobiliaria JLL.

En este sentido, en la actualidad nos encontramos con ciudades como Nueva York, en la que la incorporación de este tipo de cubiertas verdes en edificios de nueva construcción está obligada por vía legislativa. Es una de las medidas que recoge la Ley de Movilización Climática, que busca luchar contra el cambio climático. Otras ciudades muy comprometidas con la sostenibilidad medioambiental como Copenhague, Oslo o Basilea llevan años trabajando para impulsar la propagación de los jardines en los tejados de sus edificios tanto públicos como privados.

¿Cuáles son las razones que han provocado el auge de los tejados verdes? ¿Realmente sus beneficios tienen repercusión en el día a día de las ciudades? Lo cierto es que son muchas las ventajas de las cubiertas verdes.

Los tejados verdes reducen los niveles de contaminación en las zonas urbanas ya que, las plantas absorben algunas de las partículas contaminantes del aire. Además, las plantas producen oxígeno. Además, estos tejados vestidos de verde reducen el “efecto isla de calor” que se produce en las ciudades como consecuencia del sobrecalentamiento de edificios residenciales, el tráfico o la actividad industrial.

Todo esto ello lleva a que la diferencia de temperatura entre un gran núcleo urbano y los terrenos circundantes sea de hasta 10 grados más en verano en las ciudades. El “efecto isla de calor” tiene un impacto negativo en la calidad de vida de los habitantes de una ciudad. Por lo tanto las cubiertas verdes pueden ser una buena solución para ayudar a mejorar el clima de una ciudad, especialmente si esta no cuenta con abundantes zonas verdes.

Entre otras de sus bondades es que los tejados verde sirven también como aislante acústico y aislante térmico. Evitan el calentamiento en exceso de los edificios durante el verano y en invierno pueden evitar las fugas de calor. De esta manera, no solo ayudan a crear entornos más saludables sino que favorecen el ahorro de energía.

Una ventaja para conseguir la certificación LEED

La certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) consiste en premiar el funcionamiento de los edificios sostenibles. Para conseguirla, los candidatos deben cumplir una serie de requisitos en materia de construcción y mantenimiento de las instalaciones. La creación de un tejado ajardinado permite obtener puntos LEED como un elemento más destinado a mejorar la calidad del aire y reducir la huella de carbono del edificio.

¿En España hay tejados verde?

1. El Terrat Viu, Barcelona. Desde este año Barcelona es un poco más verde gracias a la inauguración del espacio de El Terrat Viu, propiedad del Museo de Ciencias Naturales.  Se trata de un ecosistema silvestre de 7.100 m², ubicado en la cubierta del museo, cuya vegetación está inspirada en la época preindustrial de la ciudad en la que predominaban las lagunas de agua dulce y las plantas bulbosas.

2. Nave logística en Peligros, Granada. En el caso de esta nave, se ha utilizado su cubierta para dar a conocer el objeto de negocio de las empresas que la ocupan.  Paisajes del Sur y Bonterra Ibérica son dos empresas que desarrollan materiales naturales y superficies vegetales para la ingeniería civil, muy similares a los que hay en la azotea del edificio. 

3. Polígono industrial Potosí. Sede de Urbaser, Barcelona, en la azotea de Urbaser, la empresa que gestiona el servicio de limpieza y recogida de residuos en algunas partes de Barcelona. El espacio, de unos 400 metros cuadrados, se ha transformado en un paraíso natural caracterizado por la biodiversidad. El espíritu verde se transmite, además de por la vegetación, por el jardín vertical, el hotel de insectos, las placas solares o el sistema de recogida de aguas pluviales de los que dispone la azotea.

4. Centro Comercial Lagoh, Sevilla. A finales de 2019, tuvo lugar la inauguración de este nuevo centro comercial en Palmas Altas (Sevilla). El proyecto incorpora una superficie de unos 10.000 m² de cubiertas verdes, que se ha convertido en una de las señas de identidad de la plaza comercial. Además de la azotea, el complejo cuenta con un lago y varias zonas de jardinería, que evocan los paseos en la naturaleza.

5. Sede financiera del Banco Santander, Boadilla del Monte (Madrid). Esta sede ya se ha convertido en un clásico entre los edificios con techos ajardinados en España.  Construido entre los años 2003 y 2005, el complejo impresiona no solo por su tamaño, sino por el gran reto que supuso su construcción a nivel arquitectónico. Su techo verde supera los 100.000 metros cuadrados.