Kutxabank sigue comercializando una de las mejores hipotecas variables del mercado. Se trata de un préstamo con un tipo de interés del 1,45% durante los primeros 12 meses y que, pasado ese plazo, se reconvierte en euríbor + 0,89% (1,78% TAE) con bonificaciones.

Además del precio, una de sus principales ventajas es que ofrece un amplio abanico de alternativas al cliente para obtener las mejores condiciones posibles, por lo que las ofertas son personalizadas en función de sus necesidades y preferencias.

Por ejemplo, la entidad vasca aplica bonificaciones por domiciliar la nómina, por utilizar las tarjetas de débito y crédito, o por contratar diferentes seguros, como el de hogar, el de vida, el de salud o el de protección de pagos, que garantiza el pago del préstamo en caso de desempleo. A todas ellas se suman la contratación de un plan pensiones y las aportaciones periódicas al mismo. En el caso de los menores de 35 años, también existe una bonificación joven hasta cumplir dicha edad.

En el caso de que el cliente no esté dispuesto a cumplir ninguna de esas opciones, el interés se mantiene en el 1,45% durante el primer año y después pasa a euríbor + 1,89% (1,59% TAE).

Otra condición que conviene tener en cuenta es que la entidad permite financiar hasta el 80% del precio de compra de la vivienda, o del valor de tasación si éste es inferior, y que la hipoteca se puede contratar a 30 años, siempre que el plazo de devolución y la edad del titular no sumen más de 75 años.

Por último, y en lo que se refiere a las comisiones, el cliente no debe asumir una penalización por la apertura del préstamo, aunque sí por la amortización anticipada, ya sea parcial o total. En concreto, y tal y como dicta la ley, la comisión es de un 0,25% si el desembolso se realiza durante los tres primeros años de vida de la hipoteca, y de un 0,15% si el pago se produce en el cuarto o el quinto año. A partir de entonces, el banco no puede penalizar las amortizaciones.