Beachump Estates

Beachump Estates

Las medidas poscovid impuestas por el Gobierno de Boris Johnson para controlar la entrada de no residentes al Reino Unido o un nuevo recargo del 2% en impuestos sobre la compra de viviendas por parte de ciudadanos extranjeros están mermando las operaciones del mercado residencial de lujo en Londres. Las transacciones por parte de estos compradores de alto poder adquisitivo se redujeron a un 27% del total en la primera mitad de 2021, su nivel más bajo desde 2011, según la agencia inmobiliaria Hamptons International.

El imponente mercado residencial de lujo en Londres se resiente por la caída de los compradores extranjeros, principalmente procedentes de Asia y Oriente Medio. Eso es lo que se desprende de los datos aportados por la agencia inmobiliaria Hamptons International sobre el papel de los compradores foráneos del alto ‘standing’, en una de las ciudades donde se han registrado algunas de las operaciones más importantes, y donde tienen una vivienda algunas de las personas más ricas del mundo.

En el primer semestre de 2021, el 27% de las transacciones en el mercado de la vivienda de lujo en Londres fue realizado por compradores extranjeros, lo que supone su dato más bajo desde que la agencia toma estadísticas en 2011, cuando generalmente suelen representar la mitad de las compraventas para este tipo de casas millonarias.

La pandemia y los impuestos pueden explicar, en parte, este impacto en el residencial de lujo. Las consecuencias al estallido de la crisis del covid-19 ha supuesto el principal impacto de la actividad en el residencial de lujo por parte de estos importantes compradores foráneos. Las medidas de control de viajeros impuestas por el Ejecutivo de Boris Johnson para contener el covid-19 ha reducido su capacidad de movimiento. Aunque durante 2020, en pleno escalada del coronavirus y sus variantes, los extranjeros acapararon el 48,6% de las operaciones.

Otro factor es el aumento de los costes de las transacciones. Desde el pasado mes de abril, los compradores extranjeros deben pagar un recargo del 2% del impuesto del timbre, el llamado Stamp Duty, algo similar al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en España. Además, el cambio de la libra al dólar ha subido en el entorno del 6% en los últimos 12 meses.

«El regreso de los compradores internacionales todavía está muy vinculado al coronavirus. Esperamos que su número comience a aumentar hacia fines de año y en 2022 a medida que se abren los viajes», destaca Aneisha Beveridge, jefa de investigación de Hamptons

Los precios en los distritos más ricos de la ciudad estaban prácticamente estancados incluso antes de la pandemia, después de una serie de aumentos de impuestos y la incertidumbre que siguió a la votación del Brexit de 2016. Según los datos de LonRes, los precios subieron de media un 1,7% interanual en julio.