La compraventa de viviendas en septiembre cerró con 38.610 transacciones, un 11% interanual más. Con este dato, las ventas de casas en lo que va de año superan las 354.400 operaciones, un 13,6% más que en el mismo periodo de 2016, y apenas 50.000 viviendas menos de las que vendieron durante todo el año pasado, según los datos del INE. La segunda mano tira, con diferencia, del mercado residencial. 

El mercado residencial sigue con el paso firme hacia la recuperación desde mínimos, y un año volverá a superar los datos interanuales de 2016. El último dato registrado del Instituto Nacional de Estadística (INE) ofrece que en septiembre las ventas alcanzaron las 38.610 operaciones, lo que supone un incremento del 11% frente al mismo mes del año pasado. Las transacciones han subido en 19 de los últimos 20 meses. 

Frente al dato interanual, en el acumulado de 2017, las operaciones superan por poco las 354.400 compraventas, lo que supone un 13,6% más que en el mismo periodo del año pasado, y se acerca a apenas 50.000 transacciones de las que se registraron en todo 2016, cuando cerró con 404.430 ventas. 

En septiembre, del total de transacciones de viviendas, el 81,7 % correspondió a casas usadas, con 31.557 operaciones y un avance interanual del 9,6 %, mientras la venta de casas nuevas creció hasta el 17,7 % con 7.053 operaciones. 

La venta de vivienda nueva lleva cinco meses seguidos al alza, en tanto que las compraventas de viviendas de segunda mano han aumentado en 42 de los 43 últimos meses. 

Los mayores incrementos anuales sprodujeron en Castilla-La Mancha (44%), Murcia (27 %) y Extremadura (24,2 %), mientras que los menos abultados correspondieron a Castilla y León (1,2 %) y Cataluña (2,1 %). Solo en Navarra, la compra retrocedió un 2,7%. 

Para Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, “los datos muestran los primeros efectos que la incertidumbre política catalana está ejerciendo sobre el mercado inmobiliario, manteniendo prácticamente estable el número de viviendas vendidas en los últimos 12 meses en el entorno de las 440.000. Las compraventas realizadas en Catalunya han tenido un crecimiento sensiblemente más bajo que las del resto del país a pesar de que la estadística también recoge muchas operaciones firmadas antes del 6 de septiembre”.

“La situación política ha provocado, por un lado, un retraimiento de la demanda, que se sitúa en compás de espera. A esta incertidumbre se suman los problemas que encuentra la banca para financiar operaciones inmobiliarias en Cataluña, que está endureciendo las condiciones de acceso al crédito en esta comunidad”, concreta Encinar.