A más alza de precio de la vivienda en España, mayor es la hipoteca que pedir y menos el porcentaje de ahorro aportado por los jóvenes que quieren acceder a una vivienda de compra. En solo un año, el porcentaje de quienes tendrían que financiar entre el 50% y el 80% de la compra de su vivienda ha crecido 6 puntos, hasta el 54,2% de los encuestados. Aquellos encuestados que deberían financiar más del 80% son un 24,5%, según una encuesta realizada por Sociedad de Tasación.

Los resultados del informe señalan el impacto que la revalorización de la vivienda comienza a tener en los compradores, de manera especial en tres aspectos clave de su compra: el presupuesto, la cantidad a financiar y el porcentaje de ingresos familiares que se destinará a amortizar la hipoteca.

Aunque de manera lenta, el aumento de precios empieza a hacerse evidente en las cantidades que deberían financiar los compradores de una vivienda, que aumentan. En solo un año, las personas que deberían financiar entre el 50% y el 80% de la compra de su vivienda ha crecido 6 puntos, hasta el 54,2% de los encuestados, y se ha reducido en la misma cantidad aquellos que deberían financiar menos del 50%, que ahora son el 16,4% de los encuestados. 

Los situados en los extremos de la escala evolucionan de manera distinta, es decir, quienes tendrían que financiar más del 80% de la compra o nada, permanecen estables (24,5% y 13,9%, respectivamente). Así, el incremento en la cantidad a financiar en la hipoteca empieza a utilizarse como estrategia para combatir el alza de los precios de la vivienda. 

La disminución de la renta neta disponible es una de las principales consecuencia del aumento de la financiación, pues la proporción de los ingresos familiares que se prevén destinar a amortizar la hipoteca cada vez es mayor, según el estudio. 

Así, el porcentaje de familias que deberían dedicar entre el 30% y el 50% de sus ingresos a amortizar la hipoteca suben 6,4 puntos, siendo ya el 55,9% de los encuestados. Además, según el estudio también crece el de quienes tendrían que destinar más del 50% de sus ingresos (8%, 2,3 puntos más). Por el contrario, disminuye casi 9 puntos el porcentaje de aquellas que solo precisarían dedicar menos del 30% de sus ingresos (el 36,1% de los encuestados).