Piso en venta

Piso en venta

El principio de la pandemia supuso un empeoramiento en la dinámica del mercado inmobiliario de segunda residencia. Pero cualquier situación difícil suele tener una enseñanza. En este caso, ha supuesto un cambio en el modo de vivir y en general, un cambio positivo para este mercado. El teletrabajo y la necesidad de espacios más abiertos, entre las principales razones. Podemos decir, que la segunda residencia pisa fuerte de nuevo.

Comenzamos con lo que ha pasado. Durante esta etapa de restricciones de movimientos se han contraído las compraventas, especialmente por parte de extranjeros. Según los notarios, las compraventas de viviendas por parte de extranjeros cayeron alrededor de un 24% interanual en 2020 debido a la pandemia. Algo lógico porque la falta de movilidad ha ralentizado este mercado, pero a partir de ahora, la tendencia pensamos que será ascendente. La comunidad valenciana, Andalucía y Cataluña son los destinos preferidos por los extranjeros. Y los británicos siguen encabezando las compras.

Y en este periodo, obviamente los precios han tenido ligeros descensos en algunas zonas, aunque menos de lo esperado. Digamos que el mercado de segunda residencia ha mostrado cierta resistencia ante situaciones complicadas, especialmente en el segmento de obra nueva. Y todo esto que parecía una catástrofe inicialmente, ahora tiene tintes más optimistas.

La demanda nacional solvente, que no ha sufrido en su economía la pandemia, está adelantando las decisiones de compra. A esto se une el teletrabajo y las nuevas preferencias hacia espacios abiertos. Además, el comprador busca mayores dimensiones, jardines, terrazas y ubicaciones de menor densidad y la segunda residencia no se centra solo en enclaves costeros, también dentro de la propia provincia o de la Comunidad Autónoma.

Por otro lado, la demanda internacional ve las segundas residencias más allá de la época estival. Viviendas que le pueden permitir trabajar a muchos kilómetros de distancia, contando además con buenos servicios y, comunicaciones.  Teletrabajo/vacaciones/jubilación. Todo ello en un entorno agradable y servicios completos.

En definitiva, no solo la demanda internacional será un revulsivo para la vivienda de segunda residencia, la nacional también se está potenciando.

Recuperación

En lo que llevamos de 2021 ya se observa una recuperación moderada. E incluso hay un dato que avala lo comentado anteriormente. Se ha producido un incremento en el interés por la compra o alquiler de segunda residencia, algo que no ocurría desde 2017. Muchos españoles quieren invertir en bienes inmuebles para estar alejados de las ciudades.

El avance del teletrabajo permite trabajar a distancia y alternar el tiempo entre la primera y segunda residencia. Todo esto unido a lo que supone la ampliación del patrimonio.

Y la compra de vivienda de lujo por parte de los extranjeros es otro aspecto relevante. Como destaca Idealista News, el interés internacional por la vivienda de lujo se concentra principalmente en 10 provincias. Baleares es la zona favorita de los grandes patrimonios no españoles, ya que el 29% de las búsquedas de vivienda de lujo por parte de extranjeros se concentra en las islas. Los principales interesados en viviendas de lujo en la provincia insular son alemanes (36% del total de búsquedas de extranjeros), británicos (11%), franceses (8%), neerlandeses (8%) y suecos (5%). Málaga y Alicante también le siguen en atractivo.

El auge del teletrabajo puede convertirse en una palanca de cambio para la inversión extranjera a nivel usuario, que prioriza entornos agradables con servicios completos para desarrollar su empleo.  

Y no solo frente a la costa, también en zonas urbanas de ciudades costeras. Un ejemplo claro es Málaga, donde los extranjeros, especialmente nórdicos, están comprando en zonas que se están regenerando, más alejadas de la playa. Piensan en vivienda, no solo de vacaciones, sino también para pasar largas temporadas o incluso teletrabajar.

Y otro dato que lo refuerza la actividad del segmento residencial, tanto en primera como segunda residencia. Según el Índice de Actividad Registral Inmobiliaria (IRAI) que recopila el Colegio de Registradores y que analiza la evolución del sector tanto desde la demanda (transacciones e hipotecas) como desde la oferta (la actividad mercantil inmobiliaria), en el segundo trimestre de este año la actividad se ha disparado más de un 20% interanual, hasta situarse en 117,8 puntos, el nivel más alto desde principios de 2008.

Pero en este contexto que estamos viviendo, tal vez hay un punto que debemos mejorar. Tras la crisis anterior, la actividad promotora bajó, dado que había bastante oferta en el mercado. En 2019 volvió a tener intensidad, pero en el 2020 se paró. Esto ha supuesto que el stock existente se haya ido drenando en los últimos años y ahora, aunque de nuevo ya se observa más movimiento, nos encontramos con zonas que se han quedado con una oferta muy escasa de vivienda de nueva construcción, especialmente en viviendas plurifamiliares.

Como conclusión, el aumento de la movilidad internacional supondrá una mejora en la demanda de segunda residencia en zonas turísticas, no solo por parte de británicos, en general de nuestros vecinos europeos y también de los españoles. Hay liquidez en el mercado. Todo esto indica unas buenas perspectivas para el sector.