Fuente: Unsplash

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Si el ‘retail’ ya pasaba por su crisis particular a finales del pasado año en Estados Unidos, 2020 ha sido la gota que ha colmado el vaso. Los confinamientos, las medidas de distanciamiento social, los problemas en la cadena de suministro y los aumentos en las ventas del comercio electrónico han intensificado las vulnerabilidades ya existentes entre las minoristas tradicionales. Desde enero hasta mediados de agosto se ha confirmado la clausura de 10.226 establecimientos, de los cuales casi 6.000 corresponden a minoristas en quiebra, superando así el récord de 9.500 tiendas registrado a lo largo de todo el año pasado.

La mayoría de los cierres han tenido lugar en centros comerciales, que han experimentado mucho menos tráfico debido a la pandemia. Sin embargo, las minoristas al borde de la bancarrota no son las únicas que buscan deshacerse de sus ubicaciones físicas. De hecho, hay más de 15 minoristas, incluidas Macy’s, Bed Bath & Beyond o Gap, que han anunciado el cierre de 50 o más tiendas, hasta un total combinado de más de 4.200.

Ahora las miras se dirigen a la recta final del año. Deloitte pronostica un aumento interanual de las ventas navideñas de entre el 1% y el 1,5% para 2020, llegando a alcanzar hasta un total de 1,15 billones de dólares entre noviembre de 2020 y enero de 2021. En lo que se refiere a las compras online, que han sido un bastión crucial durante la pandemia, se espera que crezcan entre un 25% y un 35%, alcanzando los 196.000 millones de dólares.

Al contrario del comportamiento registrado durante la crisis financiera de 2008, cuando las ventas estivales cayeron un 4,7% y un año después solo consiguieron crecer un 0,2% según los datos de la Federación Nacional de Minoristas (NRF, por sus siglas en inglés), la recuperación en forma de K que perfilan los economistas derivará en dos tendencias de consumo en los próximos meses. 

Si los consumidores siguen preocupados por los derroteros que pueda tomar su situación laboral mientras el Congreso no aprueba un nuevo paquete de estímulo y la vacuna se hace esperar, las ventas navideñas probablemente se mantendrán planos o crecerán un 1%, según Deloitte. No obstante, si los estadounidenses ganan confianza y usan parte del dinero ahorrado estos meses para viajes y otro tipo de actividades sociales, las ventas podrían aumentar entre un 2,5% y un 3,5%.