El paseo más característico de Barcelona, La Rambla, se prepara para remodelar de manera integral su aspecto. En menos de un mes presentará el anteproyecto final, con la intención de que las obras puedan iniciar este año. La web municipal ya ha colgado varios documentos donde las líneas maestras ya están perfiladas: habrá ampliación de aceras, reordenarán espacio (árboles y quioscos) ynuevos usos culturales.

La arquitecta y exregidora Itziar González y su equipo de KM-Zero fueron los ganadores del concurso público para la remodelación el pasado septiembre, y durante estos últimos nueve meses han consensuado durante un largo proceso de cooperación el cambio de La Rambla. 

En todo este tiempo, los ciudadanos podían aportar sus ideas a través de una oficina pública, Espai Cooperatiu Ciutadà Les Rambles, en el palacio de la Virreina hasta la pasada semana. Además, gonzález y su equipo se han reunido con vecinos, empresarios y entidades sociales implicadas en la vía a través de una mesa de trabajo en la que debatieron con técnicos municipales el proyecto final. 

Actualmente, desde la web del Ayuntamiento se pueden consultar cinco documentos densos y los aspectos a destacar son:

Un espacio más pacífico para los transeúntes y menos tráfico. A día de hoy, La Rambla ya tiene restricciones de tráfico y el 90% de los desplazamientos se hacen a pie. Es por eso que gana mayor peso la pacificación del paseo. La propuesta de los documentos perfilan ampliar la espina dorsal de la calle, ganando un metro a cada lado.

Con ello, el tráfico se restringiría a un único carril por cada sentido de 3,5 metros, en vez de los dos actuales y el tráfico se limitaría a una velocidad de 20 km/h. Las aceras laterales también se ensancharían de forma que rompería con los embudos que se forman en algunos tramos que no supera los dos metros de ancho la acera. 

Puentes entre El Gòtic y El Raval. La Rambla es la línea divisoria entre los barrios del Raval Sur y el Gòtic Sur. Una de las reivindicaciones de la asociación Amics de la Rambla era que dejara de ser una muralla entre barrios. Así, al menos tres cruces conectarán los dos barrios a través de una plataforma, uno a la altura del Teatre Principal y también en el Pla de l’Òs.

Despejar los obstáculos. La remodelación supondrá también oxígeno en la espina central, al eliminar elementos que entorpecen el paso, bien sean señales de tráfico mal ubicadas, como arbolado mal distribuido o bien sean los míticos quioscos. Pese a ello, hay varias voces discordantes co nretirar alunos puestos que podrían ser emblemáticos de La Rambla.

Con todo, los de prensa y flores probablemente se mantengan aunque con una oferta más equilibrada. Los quioscos de prensa, que se calcula que deben haber unos 12, tienen una concesión hasta 2030 y el documento provisional plantea recuperar el diseño de los quioscos de 1972. En el caso de los de flores se propone que se amplíe su actividad. 

Racionalizar las terrazas es un asunto delicado. Reubicarlas, que no reducirlas, podría chocar con los intereses del gremio de restauración y comerciantes. Algunas constan en los documentos como “problemáticas” por suponer un obstáculo. 

Más uso ciudadano, menos parque temático. Si algo distancia a los barceloneses de su Rambla es el no sentirla suya, que es un espacio reservado para turistas. Los documentos tienen medidas para regular los flujos turísticos y recuperar la vida vecinal (apenas viven 120 vecinos en 149 fincas). 

El anteproyecto contempla itinerarios guiados que dejen fluir el uso ciudadano, haciendo que ganen las propuestas culturales, como un eventaul cine o equipamientos con funciones sociales en edificios históricos. También, se espera mejorar el sistema de recogida de residuos y reforzar la diversidad comercial (es decir, reducir los espacios de souvenir o destinados al pasajero).