La crisis del coronavirus no frena la batería de novedades hipotecarias por parte de la banca. Y una de las últimas que ha llegado al mercado es la que ha lanzado en septiembre Pibank para la compra de vivienda habitual, y que es la hipoteca de la semana.

Se trata de un préstamo variable que permite financiar operaciones desde 80.000 euros, no tiene comisiones y ahorra al cliente tanto el gasto de la tasación como los primeros seis meses de cuota.

Desde idealista/hipotecas explican que es una de las hipotecas variables más competitivas del momento por varias razones: la primera, que permite financiar hasta el 90% del precio de compra de la casa, frente al 80% que suelen establecer los bancos para ofrecer buenas condiciones. Eso sí, en el caso del valor de tasación, el importe a financiar no puede superar ese habitual 80%.

Otra de sus ventajas es que puede firmarse a un plazo máximo de 35 años y medio, frente a los 30 años que fijan como límite la mayoría de las entidades, y un plazo mínimo de 15 años y medio. Además, tiene una horquilla amplia en lo que se refiere a las operaciones: el cliente puede conseguir entre 80.000 euros y 2 millones de euros, dependiendo de su perfil de riesgo y del inmueble que quiera comprar.

Esta hipoteca de Pibank, que se tramita de forma online, también destaca por no establecer comisiones de apertura de la hipoteca, ni de cancelación anticipada (ya sea parcial o total), ni por subrogación ni tampoco de estudio, y permite al cliente que no pague nada durante los primeros seis meses de contratación. Ni capital, ni intereses.

Pasada esa carencia de medio año, durante los primeros 12 meses el tipo de interés a pagar es fijo y se sitúa en el 1,95%. A partir de entonces (esto es, 18 meses después de haber firmado el préstamo), el interés a pagar es euríbor + 0,95% (2,07% TAE).

Otro de sus puntos a favor es que Pibank asume el coste de la tasación del inmueble objeto de la operación (cuando, según la ley hipotecaria que entró en vigor en junio de 2019, el pago recae en el cliente, así como las copias de la escritura que solicite, mientras que los bancos deben asumir los gastos de notaría, gestoría, registro y el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados).

Por último, y esta es otra de sus diferencias respecto a la competencia, mantiene la oferta para todos los clientes, incluso para los que no contraten un seguro de hogar o decidan no domiciliar la nómina. Por tanto, no es necesario acudir a las famosas bonificaciones para conseguir estas condiciones. Lo que sí exige Pibank es que el cliente tenga una cuenta bancaria para domiciliar los pagos y un seguro de hogar contratado, independientemente de con qué entidad o aseguradora.